lunes, 19 de abril de 2010

Un momento inolvidable



En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía un burrito llamado Platero, donde volvían las oscuras golondrinas sus nidos a posar y con cien cañones por banda viento en popa a toda vela navegaba un pirata llamado Barba Roja en un mar donde habitaba la ballena Moby Dick y que bañaba la orilla de un país donde convivían personajes del Señor de los Anillos con hadas y caballeros...

Un mundo ficticio donde conviven los sueños y la ilusión, un mundo donde escritores imaginaron historias que nos hicieron volar. Dicen que ese es el lugar donde habitan las musas y la inspiración y de ahí nace esta historia.

Es tarde, casi está anocheciendo. El día ha transcurrido con normalidad, pero sin saber por qué Noelia esta inquieta. Puede que una clase de lengua donde coincidiendo con el día del libro le han hablado de escritores, historias y aventuras, haya despertado una curiosidad y un ánimo de conocer ese mundo y saber qué se esconde dentro de ese montón de hojas que hasta hoy le parecían aburridas y sin interés. Pero se resiste, mira un libro y solo ve letras y más letras, lo cierra y piensa... Prefiero la Súper Pop, al menos tiene fotos chulas y hablan de mis cantantes preferidos.

Es hora de ir a la cama, en la casa todo el mundo se ha dormido y Noelia no consigue conciliar el sueño cuando escucha un ruido, de repente un libro de la estantería cae al suelo, enciende la luz y cuando mira, no lo puede creer, de entre las páginas del libro sale un pequeño personaje, una especie de nomo o duende que la mira sonriente y le dice con la mano que se acerque: Noelia siente una mezcla de miedo, asombro y curiosidad que no la deja resistirse a la llamada del personaje y bajándose de la cama se tira al suelo junto al duende que se acerca a su oído y le susurra con voz aguda, hola, mi nombre es Món, estaba aburrido dentro de ese libro. Desde que estoy en tu habitación no lo has abierto una sola vez, la verdad, ya estoy harto y se me ocurrió que podíamos hablar. Sin saber de dónde, otra voz, esta vez de mujer se hace notar ¡Nooooooo! parece que viene del techo, Noelia mira hacia arriba y sin entender nada de lo que esta pasando ve algo que la asombra aún más. Un hada bellísima y desprendiendo una luz que cegaba al mirarla, se dirigía al duende riñéndole y recriminándole que le hable... ¿cómo se te ocurre hablar con esta niña? Hay normas que no se pueden incumplir y tú sabes perfectamente que no podemos hablar con los humanos que no tienen interés en leer y no les gustan los libros. El duende refunfuña y baja la mirada a la vez que le dice al hada, tienes razón, pero estaba aburrido y quería contarle a esta niña algo importante, quería decirle que un día un escritor imaginó, creó y se puso a trabajar duro y durante mucho tiempo para contar su sueño, para compartir con ella y con todos una historia llena de aventuras y de momentos maravillosos. Un día un hombre imagino y fué capaz de plasmar con letras en papel lo que dentro de su mente soñó e hizo todo lo posible para que los demás lo pudiesen vivir como él. Mirando al hada el duende pregunto, ¿te parece bien que los sueños y las ilusiones de un escritor mueran de pena en la estantería de un dormitorio?. El hada asintió con la cabeza y cariñosamente pero con voz triste le dijo al duende, tienes razón, pero no podemos incumplir las normas ¡anda! regresa al libro, Noelia estaba tan asombrada que no podía ni pestañear mientras veía al duende como entraba dentro de las páginas y desaparecía.

Este relato tiene que ocupar solo una pagina y por eso lo dejare aquí, pero terminaré con lo importante de esta historia, Noelia entendió que dentro de esas letras hay ilusiones, sueños y aventuras increíbles que un día alguien imaginó y plasmó en papel para que todos podamos soñar y volar .... Es importante intentar leerlas y vivirlas al menos una vez.

Autora: Noelia Benavides Garrido 1ºB