
Hola, me llamo Candela y os voy a contar mi aventura con los libros:
todo empezó un día, frío y aburrido después de un otoño, estaba aburrida en casa y me acorde
de un libro que me regalaron hacía ya tiempo por mi santo, lo echaba mucho de menos, hacía
tiempo que no lo leía, pero no porque no quisiera, sino por que había olvidado por completo
dónde lo había dejado la última vez que lo leí, estuve toda la mañana buscándolo(pues estaba
sola porque los niños se habían ido de excursión y estarían unos días fuera) como no lo
encontraba, me puse a ver la tele y en las noticias vi que que estaría toda la semana lloviendo y
haciendo mal tiempo..con lo cual decidí ir a buscar ese mismo libro o uno parecido,pues el que
tenía antes era muy antiguo y trataba de un diario. Me quité mi pijama de flores y me puse la
ropa adecuada para un día frío y con agua, me puse las botas de agua que me regaló mi marido
antes de irse a trabajar durante unos meses a Francia, y el paraguas a juego, me fui primero a la
librería que había debajo de mi casa, donde trabajaba una mujer a la que conocía de siempre
-buenos días Marieta, ¿tiene usted libros que traten sobre diarios o algo por el estilo?-la mujer se
quedo pensativa y entro en el almacén. -qué va Candela, no me queda ninguno, se lo llevaron
ayer unos niños para un trabajo del cole-qué pena, pensé- bueno, pues dame ese décimo de
lotería para mi, pero gracias de todas maneras por mirar, adiós.
Era casi la horas de comer, con lo que fui corriendo a buscar otra, no encontraba ninguna más
por el barrio, se quedó a comer en un restaurante, pues tenía las casa demasiado lejos como para
volver y después seguir buscando, en ese mismo lugar fue donde oyó hablar de una librería
antigua que se encontraba un poco cerca de aquí, terminé de comerme mis deliciosos y sabrosos
tallarines, y me fui en busca de la librería, fui buscando y al final, aunque tuve que ir
preguntando a la gente que pasaba, que dónde se encontraba, la encontré,entré y le pregunté lo
mismo que a la otra librería y me dijo que sí, en efecto, tenía, unos cuantos, como
eran diarios en cada uno de ellos ponía, por ejemplo: diario de Sandra. Y uno de ellos tenía mi
nombre, elegí ese. Me lo llevé y como estaba lloviendo cogí un autobús. En cuanto llegué a mi
casa me puse el pijama y me tumbé en mi cama y cuando abrí el libro solo tenía una página
escrita para mi sorpresa. Estuve por llevarle el libro al de la librería, pero al recordar lo lejos que
estaba, el mal tiempo que hacía y la curiosidad que tenía por leer el libro,me lo impidió. Me
puse a leer y solo ponía que escribiera lo que yo quisiera, como si fuese mi diario del futuro,
cogí un boli y empecé, pues la curiosidad me saciaba bastante, lo primero que escribí fue que
ese mismo día iba a ir por la tarde a un balneario con mis amigas, cuando estaba pensando en lo
que podía escribir, sonó el teléfono, era mi amiga y me dijo que si quería ir con ella y con Luisa
a un balneario que habían abierto sus tíos y que le regalaban dos entradas, ella aceptó y se quedó
pensando en que tal vez lo que ella escribía en su diario, al llevar su nombre y al escribirlo ella,
se hacía realidad, entonces escribió que esa misma tarde le tocaría la lotería, pues así sabría si lo
que pensaba era verdad, pues que te toque la lotería es suerte, encendió la tele y en efecto ¡me
tocó la lotería!
Fui corriendo a por mi bañador y a cambiarme, pues había olvidado con todo lo que había
pasado, que había quedado dentro de media hora con Marta y Luisa.
Fue desde entonces que conservo este diario,todavía no se me ha acabado, pero estoy
intentando buscar otro, aunque creo que un libro así, solo se encuentra una vez, con todo el
dinero que me tocó en la lotería, me compre unos cuantos apartamentos, dos coches,mi
marido consiguió trabajo aquí en España y todos nos lo pasamos muy bien el resto de
nuestros días, pero claro, mientras no se acabara el diario.... y esta es mi historia, y lo he
escrito y lo he publicado gracias a que lo he escrito en mi diario.
Autora:Verónica Martínez 1º A
