viernes, 23 de abril de 2010

Mi experiencia con los libros


Mi relación con los libros:
Para explicar esto voy a recitar una pequeña historia.
Un día yo estaba en mi casa, estudiando para un examen de matemáticas. Yo estaba en mi habitación cuando vino mi padre y me empezó a preguntar las fórmulas, porque era un examen de polígonos, primas, etc. Yo me sabía todas las fórmulas pero a esto que llegamos a la fórmulas del volumen y yo, como no me las había estudiado, no me las sabía. Mi padre al preguntarme y ver que no me las sabía me echó la bronca y yo me lo tomé a cachondeo. Pensé que por no sabérmelas en ese momento no pasaría nada porque me las aprendería mas tarde.Después de echarme la bronca empecé a estudiar esas mismas formulas que antes no me sabía. Cuando me puse a estudiarlas me las supe en muy poco tiempo.
Al día siguiente llegó el examen y yo me sentía muy inseguro ya que estudié muy poco pensando que me sabía todo. Hice el examen pero yo pensaba que me había salido bien, pero cuando me dio la nota fue todo lo contrario porque saqué solo un tres.
Mis padres, cuando llegué a mi casa me echaron la bronca porque me decían que no había estudiado lo suficiente y yo le di la razón porque recapacité.
Mis padres me empezaron a decir que iba a repetir y más tarde empezaron a pasar los días y yo seguía suspendiendo porque ellos decían que iba a tomarme las vacaciones dos meses antes y yo en un acto chulesco dejé de estudiar y me empezaron a caer cates.
Yo saqué los dos cursos anteriores bien pero en el tercero empecé a torcerme. Al cabo de los dos meses me quedaron cinco y me tiré todo el verano “estudiando” pero en verdad yo solo les quería llevar la contraria. Cuando llegó el día de irnos de vacaciones yo me quería ir pero no me dejaron porque tenía que presentarme a las recuperaciones.
Cuando llegó el día de las recuperaciones y yo no me quise presentar. Pero mis abuelos me obligaron a ir. Yo no me sabía nada de lo del tercer trimestre pero me sabia lo del primero y el segundo gracias a eso pude hacer muchos ejercicios de cada asignatura.
En matemáticas saqué un cinco, en ingles saque un siete, en lengua un cuatro (esta fue la única que me quedó), en sociales saqué un 6 y en francés otro cinco.
Cuando me dieron las notas me alegré pero tenía el remordimiento de lo que le había hecho a mis padres y me quedé pensando mucho tiempo en eso.
Cuando empecé cuarto me propuse sacar en todo buenas notas y así lo hice me empeñé en sacarlo al final me di cuenta de que todo lo que hicieron ellos por mí era para que yo fuese un hombre de provecho en la vida y no uno de estos que lo da igual todo.
Al final tuve un buen trabajo pero todo esto fue gracias a la constancia de mis padres.

Autor: Manuel Luis López Montero 3ºB

Mi aventura con los libros


Situémonos en los años treinta, en aquella época todo lo que se puede
encontrar era guerras y miserias. Todas las familias habían caído en
manos de aquellas catástrofes, ya pocas tenían esperanza de recuperar
lo que habían perdido.

Tommy, un niño de apenas cinco añitos había perdido su casa, familia,
amigos … todo.
Tras cumplir los dieciocho, decidió independizarse y salir de aquella
casa en la que había pasado tanto tiempo. Estuvo ya, bastante tiempo
atrás buscando sobre su verdadera identidad. Cosa que descubrió siendo
ya abuelo, descubrió que había sido hijo de un idealista y un gran
luchador de los años treinta.
Toda su vida, su historia … había estado guardada en aquel libro que
cuido con tanto cariño y empeño, esperando que alguna vez fuese
abierto para liberar toda la esperanza que aquellas familias habían
perdido y por supuesto para saber donde y de quien había venido,
Tommy.

Autora: Marina Córdoba Durán 3ºB

miércoles, 21 de abril de 2010

Un viaje en la historia


Hola, me llamo Diana y tenía 16 años cuando encontré aquel libro que cambió mi vida para siempre.
El 13 de julio del verano de 2010 mis padres me dijeron que debería pasar el resto del verano con mis abuelos en la playa.Aquella noche preparé la maleta y cogí el tren.Tras pasar toda la noche viajando, llegué a la mañana siguiente. Cuando pasó el día mis abuelos se acostaron pero yo, como no tenía sueño salí a dar un paseo por la playa.
Tras caminar un rato me senté en la playa a disfrutar de aquella noche. Empecé a jugar con la arena y toqué algo duro, la curiosidad me pudo, seguí escarbando hasta dar con aquel objeto enterrado en la arena. A primera vista parecía un libro, pero no lo podía ver muy bien porque no había mucha luz, así que decidí ir a casa para poder analizarlo mejor.
Tumbada en la cama me paré a investigar aquel misterioso libro detenidamente.En las primeras páginas no había nada escrito, pero a medida que avanzaban las páginas se explicaba detalladamente todo lo relacionado con los portales del tiempo, con explicaciones visuales, definiciones, etc. En las últimas páginas venía escrita una frase que debías pronunciar, que no entendía ya que estaba escrita en un extraño idioma que todavía hoy no he conseguido descifrar, y a continuación debías decir también en voz alta el año al que querías viajar.
-ID LKORT MNABO SUR.
Yo volví al año 1987 que fue el primero que se me ocurrió, ya que ese era el pin de mi móvil. Aparecí en una explanada al lado de la playa, todavía no estaba construida la casa de mis abuelos, Me asusté mucho, no sabía qué hacer así que volví a pronunciar aquella complicada frase y regresé a aquella habitación.
Este fue el primero de mis innumerables viajes en el tiempo. Decidí escribir mi historia en las primeras páginas del libro. Por eso, quien haya encontrado este libro conocerá mis aventuras a través de la historia.

Autora: Diana Alba Ruiz 4ºA

Los cuentos de mi abuelo


En un pequeño pueblo de Extremadura, había un anciano muy aficionado a la lectura, cuya única preocupación era distraer a su pequeña nieta Violeta.
La pobre niña era ciega y no podía leer, pero ella era una chica muy alegre y le encantaba estar con su abuelo, porque le relataba cuentos constantemente, ya que ella no podía leer.
Su abuelo era el bibliotecario de la pequeña biblioteca que había en la escuela del pueblo.En ella había muchos libros y la mayoría eran cuentos viejos y estropeados.
Al abuelo de Violeta le gustaba tener la biblioteca en orden a pesar de lo viejos que estaban.
El abuelo los leía con mucho entusiasmo para su pequeña nieta Violeta para que pareciesen nuevos. Cuando la pequeña cumplió 11 años, el abuelo ya le había contado y requetecontado todos los libros y cuentos de la pequeña biblioteca.
Entonces una anciana del pueblo, un poco cotilla, como suele ocurrir en todos los pequeños pueblos, aunque a pesar de eso era muy buena y lista,le dijo al abuelo que estaba un poco triste por no poder contarle a su nieta nuevos cuentos, que en la ciudad de Extremadura, todos los años había una gran feria en la que todos los abuelos, bibliotecarios, y vendedores de libros se reunían para intercambiar y vender libros.
Esa feria se llamaba ´´ Feria del libro``. Como todos los años había una feria del libro, el ayuntamiento conmemoró ese día con el nombre ´ Día del libro`.
Entonces el abuelo entusiasmado le dijo a su nieta que le tenía una gran sorpresa que le iba a encantar y entonces viajaron hasta la capital de Extremadura para buscar la dichosa feria.
Buscaron calle por calle, avenida por avenida, plaza por plaza pero nada encontraban…
Entonces el abuelo desanimado pensó en volver de regreso a la casa del pueblo.
Pero cuando ya iban a salir de la ciudad una anciana le preguntó que por qué iban tan tristes. El abuelo contestó que no encontraban una feria en la que le habían comentado que había muchos libros. La anciana le indicó como llegar hasta la feria.
Al fin la encontraron y el abuelito cambió muchos de los libros que ya le había leído a Violeta por otros nuevos, y también compró muchos ya que estaban a muy buen precio.
La niña ciega y el abuelo volvieron al pueblo y desde entonces todos los años Violeta y su abuelo viajaban a ver la Feria del Libro.
Compraban libros y cuentos y así el abuelo nunca dejaría de contar a su nieta esos cuentos que tanta alegría y felicidad le daban.
Así pasaron los años y la niña creció aprendiendo infinidad de cuentos que contó más tarde en la misma biblioteca de su abuelo a la que pasó a ser ella la bibliotecaria…

Autora: Verónica Porras Viana 1ºB

MI AVENTURA CON LOS LIBROS: EL LIBRO DEL GRAN ÁRBOL.



A Pablo se le veía ansioso y a la misma vez ilusionado por llegar al pueblo de sus abuelos, ese pueblo que tanto añoraba, ese pueblo lleno de secretos y enigmas como el que descubrió hace unos años atrás...
Cuando Pablo solo tenía diez años, sus padres decidieron alquilar una casa rural en medio del campo, al principio la sensación era de ser muy acogedora pero cuanto más y más pasaba el tiempo eso se esfumó para convertirse en misterio e intriga, algo rarísimo y que nunca había percibido en ningún otro lugar. Sentía como si esa casa escondiese algún secreto aún no descubierto.
Era tan extraño lo que a él le ocurría que decidió contárselo a Clara, su hermanita pequeña de tan solo seis años, y con la que se llevaba muy bien a pesar de la diferencia de edad. Para su sorpresa él no era el único que percibía esa extraña sensación así que decidieron explorar la casa para ver si descubrían algo anormal. Al primer lugar que decidieron ir fue el enorme jardín trasero de la casita. Una vez estuvieron allí hubo algo que les sorprendió, un árbol tan alto que superaba el tejado y que sus raíces sobre salían de la tierra haciendo de su alrededor un prueba difícil de pasar. Pero no eran sus dimensiones lo sorprendente de aquel enorme árbol, sino aquella casita de madera que se encontraba entre sus rama y que hacía del lugar una imagen salida de un cuento de hadas.
Cuando los niños vieron dicha casa del árbol, no esperaron ni un minuto para echar a correr y escalar por el grueso tronco para llegar a ella, y al fin poder ver lo que se sentía en ese lugar lleno de fantasía salido de un cuento. Una vez allí Clara y Pablo se quedaron alucinados al ver la decoración del interior de la casita,con dibujos de hadas, duendes, y otros seres fantásticos dibujados en las paredes de madera. Pero a pesar de todo eso los que más les llamó la atención era el libro que se encontraba en el suelo tirado, un libro de aspecto antiguo y que estaba lleno de polvo. Entonces Pablo lo cogió, lo abrió y vio en la primera página una imagen de unas hadas bailando al son de una canción, y sin esperarlo aquellas pequeñas criaturas empezaron a moverse hasta tal punto que salieron del libro y comenzaron a bailar en el aire al son de una melodía que era producida al movimiento de las alas de dichas criaturas fantásticas.
Al momento, Clara empezó a bailar con los delicados seres mágicos que cada vez empezaron a avivarse más y más. Esto hizo que el tiempo se detuviese y que los niños bailasen con esos seres fantásticos durante horas, creando un mundo en el que nadie podría interrumpir esa felicidad creada por la imaginación y fantasía de unos niños inocentes que en lo único que pensaban era disfrutar.


*FIN*

Autora: María García Jurado 4ºA

Los sueños de un niño


Érase una vez un niño llamado Peter , a Peter lo que más le gustaba eran los libros, sobre todo que trataran de historia e información sobre animales. Una vez su queridísimo abuelo llamado Raúl le contó una historia de cuando él era tan pequeño como Raúl. Al abuelo de Peter también le entusiasmaban los libros. Peter se metía mucho en el papel de los protagonistas él tenía un libro preferido, llamado Don quijote y Sancho Panza . Una vez en su colegio decidieron hacer un concurso de relatos. Peter estaba muy contento cuando se lo contaron.
Decidió hacer relato de la historia de un joven llamado Pablo que siempre soñaba despierto y el personaje se parecía mucho a tal como era él. Llego el día del concurso pero por desgracia no pudo ganar el concurso había historias mejores que la suya. Pero para él no le importaba no haber podido ganar, porque a él lo que más le gusto fue meterse en el relato y se lo paso genial.

Autora: Laura V. 6ºA

Sueños literarios


Soñar que las historias que cuentan los libros se hacen realidad, que te conviertes en el protagonista de una historia de amor, de aventura… ese es el sueño que tengo desde pequeña, poder vivir una historia imaginada que me produzca sensaciones más increíbles de las que pueda sentir leyendo un libro.
Me encantaría poder despertarme una mañana y encontrarme dentro de aquel maravilloso libro con el que tantas veces había soñado, que todo fuese tal y como siempre había imaginado…
Poder sentirme como una princesa encerrada dentro de un castillo maldito del cual solo un príncipe azul puede rescatarme, ser aquella bella dama que besa al asqueroso sapo que al final acaba resultando un maravilloso príncipe con el que compartiría el resto de mi vida, por otra parte me gustaría sentir las mismas aventuras que vivió Don Quijote, conocer cada paraje de la Mancha y luchar contra esos gigantes imaginados…
Me gustaría tanto poder vivir en un cuento de hadas, ser la protagonista de aquella historia de suspense que en aquel libro descubrí, poder vivir cada día en un cuento distinto, cambiar de lugar cada instante, vivir nuevas aventuras cada segundo y que cada vez que me vuelva a despertar nada sea igual…

Autora: Yahiza Expósito 4ºB

Mi primera visita a la biblioteca


Lo que al principio empezó como una obligación en el colegio, ha acabado siendo una afición que comenzó cuando yo me empeñé en que mis padres me compraran un libro de miedo, a lo cual se negaban.
Al final conseguí que me lo compraran y así comenzó mi afición a la lectura, que continuó el día que acompañé a mi primo a la biblioteca, siendo muy pequeña. Cuando íbamos de camino a la biblioteca estaba intrigada por saber qué era aquel, para mí, desconocido lugar.
Mi primo me iba contando algunas cosas de la biblioteca y yo cada vez empezaba a estar más intrigada, y nerviosa por llegar.
Cuando llegué me quedé fascinada de ver tantos libros a mi disposición.
Me entraron ganas de leerlos todos en un mismo día, pero llegó la hora de irse, y aunque me costó, mi primo prometió volver a llevarme otro día. Fue una experiencia inolvidable para mí.
Y desde ese día cada vez que iba a casa de mi abuela y estaba mi primo me llevaba a la biblioteca.

Autora: Irene Medina Jaraba 4ºB

Judith, la niña ciega


Erase una vez una niña llamada Judith. Ella era pobre y le encantaba leer. Unos años antes, Judith tuvo un accidente, se quedó ciega. Estaba muy triste, solo al pensar que ya nunca más podría volver a leer. Sus padres estaban muy preocupados, y decidieron trabajar el triple para que su hija pudiera aprender el lenguaje de los ciegos. Poco a poco, tenían más dinero y un buen día los padres la llevaron a la escuela para aprender ese lenguaje. Cada día Judith estaba más contenta, porque ya podía seguir leyendo sus libros preferidos.
Leía libros de aventuras, de fantasía, de princesas…pero lo que más le gustaba era imaginarse que era la protagonista de esos cuentos, se adentraba en las historias…
Judith soñaba con que llegase el día en el que volviese a ver, era muy positiva y tenía muchas amigas con las que compartía risas. Su mejor amiga se llamaba Lucía, y lo compartían todo. Lucía le ayudaba mucho a ella y eran las mejores amigas.
Ella ya había aprendido mucho, tenía muchas ganas de volver a ver. Un día su madre la llevó al médico, le dijeron que había probabilidad de que Judith volviera a ver. Ellos estaban muy ilusionados.
A los dos meses siguientes, llamaron a los padres del médico, le dieron una gran noticia: a su hija le podían operar para que volviese a ver. Los padres, muy contentos se lo contaron a su hija. Estaban deseando que llegase el gran día.
Llegó el día de la operación, fue un éxito, la chica volvió a poder ver con claridad, y ella leía libros normales y libros de ciegos.

Autora: Laura Fernández Navarro 6ºB

Enrique, el niño con más suerte


En Madrid, nació un niño llamado Enrique. Era simpático y amable, su padre era un cocinero muy bueno, pero en su bar entraba muy poca gente. Eran pobres y no podían comer ni beber porque no tenían mucho dinero.
Un día su padre se puso malo y desde ese día Enrique tuvo que trabajar en el bar de su padre, porque su madre estaba siempre con su padre.
Él estaba siempre muy ocupado en el bar, cocinaba muy mal y por eso no entraban a comer muchas personas.
Un buen día un cocinero muy bueno llegó al bar de su padre y le dijo que quería trabajar en el bar.
Enrique se lo dijo a su padre y su padre le dijo que quería ver al cocinero. Enrique le dijo al cocinero que subiera a la casa para que su padre lo conociera.
El padre de Enrique le dijo que sí, bajaron al bar y la gente empezó a entrar en el bar. Empezaron a conseguir mucho dinero y por eso su padre se puso ya bien y volvió a trabajar en el bar. A partir de ese día no pasaron más hambre.

Autor: Federico Arjona Ramón 6ºA

Un día en lo desconocido


Hace mucho tiempo, en una remota isla del Océano Pacífico vivía una tribu llamada Owua.

La tribu Owua estaba rindiendo culto a los dioses junto a la playa cuando de repente, se oyó un ruido extraño, como si algo hubiera chocado contra los arrecifes de la zona Sur de la isla.

Se trataba de un velero en el cual se encontraba una familia española que estaba de vacaciones en Chile. Había salido a dar un paseo por la zona costera de la isla, pero el timón del velero se averió y, las corrientes y olas de la zona los arrastraron océano adentro hasta el punto de llegar a la isla.

Alguna gente de la tribu salió en su ayuda, los sacaron del agua los ayudaron a recuperarse del golpe. La familia estaba compuesta por un padre una madre con un hijo y una hija.

La familia se adoptó, al fin y al cabo, no le quedaba otra opción.

Los hijos decidieron salir a investigar a la selva para ver que descubrían. De casualidad des cubrieron una especie de templo antiguo.

Después de inspeccionarlo minuciosamente descubrieron que el cemento de una parte del templo era fresco.
Más tarde entre unos cuantos niños y niñas descubrieron a una banda de contrabandistas haciendo droga con vegetación propia de la isla.

Entre todos atraparon a los contrabandistas y con el avión que usaban para transportar la droga escaparon de la isla.

Autora:Helena 6ºA

martes, 20 de abril de 2010

Mi abuelo y yo


Érase una vez un niño al que no le gustaba para nada leer. Su abuelo era un gran escritor de libros para niños, se llamaba Alfonso Márquez.

Un buen día Alfonso fue a ver a su nieto Juan y lo vio que estaba sentado delante del televisor jugando a la videoconsola y ni parpadeaba.

Su abuelo lo saludó pero este ni le contestó. Alfonso vio que su nieto tenía un gran problema con el juego pues era mas importante que saludar a un abuelo que no veía mucho. Este le apago la videoconsola y se puso a dialogar con él:

- ¡Pero qué haces abuelo!-exclamo Juan.

- Juan, tienes que disfrutar de la vida y dejar tanta videoconsola y televisión y leer más libros-le explicó.

Él asintió con la cabeza y se fue a su cuarto.

Su abuelo fue a despedirse de él y cuando entró en su cuarto vio que estaba jugando con una videoconsola portátil, entonces se enfadó pues se había sentido engañado-

Entonces le quitó las videoconsolas y le dejó un libro que había escrito él y que además le había dedicado.

Le preguntó que qué era esa mierda que le había dado, que él solo leía cómics y como mucho, las instrucciones de los juegos.

Él le contestó que era un maleducado y que detrás de los libros existían unos mundos que ni se imaginaba.

Al principio no lo quería ni mirar pero de pensar que no tenía otra cosa mejor que hacer empezó a leerlo.

No le gustó, le encantó pues en el encontró un mundo que ni se imaginaba y en tan solo dos días se devoro el libro que su abuelo Alfonso le había dado.

Al cabo de 3 días el abuelo fue a visitar a su nieto y cuando lo vio con un cómic este al principio fue a reñirle pero el nieto fue corriendo a por él a pedirle que le diera más libros que desde que terminó solo pensaba en que su abuelo le diera otro, entonces el abuelo, encantado, le dijo que por él perfecto y desde ese momento nieto y abuelo estuvieron más unidos que nunca y el nieto al cabo de los años se convirtió en un gran escritor como su abuelo.

Autor: Rafael David Ramírez Jurado 4ºB

El desván


María subió al viejo desván de su casa para esconderse de su madre porque quería leer un viejo libro que guardaba su madre y que tantas veces le había repetido que no podía leer, se sentó en una caja de cartón y comenzó a leerlo. María, aterrada no pudo acabar de leer el libro, pues era una historia escalofriante.
La pequeña fue en busca de su madre y comenzó a llamarla mientras bajaba las escaleras.
-Mamá... mamá-decía María.
La madre de la pequeña María no contestaba. Minutos antes había sido brutalmente asesinada por un despiadado hombre. María tenía apenas siete años de edad y estaba viviendo una experiencia totalmente aterradora. Bajó al salón y se encontró a su madre tirada en el suelo con varias puñaladas en el pecho. De repente tuvo que abandonar a su madre cuando se percató que el hombre que la había matado iba tras ella.
-¡María!-gritó el hombre.
La niña corrió por el pasillo de su casa, subió las escaleras y volvió al desván. María se escondió detrás de una enorme caja de cartón destinada a guardar trastos viejos. El hombre subió lentamente las escaleras que lo conducirían al desván y escuchó el crujir de los mismos.
-¡María!-volvió a gritar el hombre.
La niña, agazapada en las sombras, lloraba en silencio para no ser vista. De repente algo le rozó la mano, intentó no gritar, se tapó la boca y se giró lentamente para ver lo que era, solo era un pequeño ratón, lo apartó cuidadosamente con aquel viejo libro que había empezado a leer.
El hombre había subido al desván, y lentamente caminaba a través de él.
-¿Dónde estás pequeña?-preguntó el misterioso asesino.
María temblaba de miedo y se le pasó por la cabeza la imagen de su madre, allí en el salón, tirada en el suelo con varias puñaladas en el pecho y sin poderlo evitar comenzó a llorar desesperadamente, la pequeña se dio cuenta de que estaba ocurriendo lo mismo que había leído en aquel viejo libro, entonces comprendió por qué su madre se lo tenía prohibido y se sentía muy culpable. Pero María no sabía como acababa el libro pues no había terminado de leerlo.De repente, se percató de que algo no iba bien, notó una presencia junto a ella, se giró y vio al asesino. Cerró los ojos fuertemente y dijo:
-No me hagas daño por favor...
-No te preocupes María, pronto verás a mamá-añadió el hombre.
María levantó la cabeza, abrió los ojos y vio que el misterioso asesino era su propio padre.
-¿Papá?... No por favor, no me hagas daño papá.
Minutos más tarde no se escuchó nada. Hubo silencio. Lo siguiente que aconteció en el oscuro y frío desván fue algo aterrador. María se reunió con su madre... en el cielo, y José, el padre, se quitó la vida degollándose el cuello.

Autora: Lydia Herrerías 4ºA

Una lectura inolvidable


-Todo se remonta a un año y medio aproximadamente. Cuando por primera vez leí una novela que me cambió la vida. Esa novela trataba de cosas que me hicieron reflexionar y pensar mucho. Cosas sobre el amor, los estudios, amistades, y muchas más que son difíciles de explicar, porque me iba todo mal: solo tenía amigas, ni amigos ni amores.
Un día me dio por leer ese libro, exactamente el 22 de octubre de 2008. Lo encontré y me puse a leerlo y me gustó así que seguí la lectura día a día hasta que lo terminé.
Las cosas me cambiaron mucho, empecé a conocer a gente y a salir con ellos, en resumen, a relacionarme. En esta etapa es cuando conocí a mi mejor amigo. El año anterior tuve ciertos problemas con él pero gracias a la lectura de esta novela cambió todo, gracias a los consejos que te daba, a las anécdotas que reflejaba y todas esas cosas que se suelen decir. Bueno, lo que os iba contando que me hice un gran amigo del cual espero no separarme nunca. Con él estoy compartiendo grandes momentos en este curso de los que nunca me olvidaré. También empecé a suspender, raro en mí, ya que soy muy buen estudiante, pero como decía a veces el libro, siempre hay una primera vez para todo. Entonces es cuando me apunté a clases y conocí a una muchacha que me cambió la vida. No paraba de hablar con ella, de pensar en ella y sobre todo no parar de verla y acompañarla hasta su portal, era una sensación de hormigueo que me entraba por la barriga cada vez que al veía, cada vez que hablaba con ella cada vez que me daba un abrazo era un gran apoyo para mi, la verdad.
Pero por hacerme tantas ilusiones también llegaron desilusiones todo por culpa de una que se hace llamar mi amiga y en verdad no me puedo pelear con ella, pero me dolió muchísimo lo que hizo porque para una vez que le conté algo le dije que no metiese la mano, pero la metió. Así que por culpa de mi amiga todo se fue al traste y la muchacha se enfadó conmigo y todo. Pero aquí estoy después de seis meses de haberla conocido y todavía me sigue gustando. Todo esto lo he conseguido llevar bien al cabo de los dos meses gracias a mis mejores amigas y mis amigos y mi hermanito que lo quiero mucho, ellos me han apoyado sobre todo las marujillas de la clase, mis hermanas y hermanos que me han estado dando consejos hasta el último momento y de las cuales me estoy haciendo más mayor y maduro, gracias a ellos estoy aprendiendo a vivir la vida y a conocerme a mí mismo y saber que siempre voy a tener amigas y amigos que estarán ahí para apoyarme. Quiero que sepan mediante este relato breve que están haciendo que nunca los olvidé y que este año sea mejor que estoy pasando de mi vida. Todo esto gracias a una novela que el 22 de octubre del 2008 me dio por empezar a leer y enseñarme lo que es la vida.

Autor: Rafael Vargas Mérida 4ºB

Mi primer día en la escuela


¡Ring, ring! El sonido del despertador invadió la oscura habitación, mi cuerpo empezó a reaccionar tras el sueño en el que había estado sumido durante nueve horas y pronto en mi mente comenzaron a aparecer imágenes sobre el duro día que me esperaba por delante.
Tenía seis años y era el primer día que iba a ir al colegio, estaba muy excitado e impaciente pero a la vez triste porque no sabía lo que me podía encontrar allí. Finalmente me levanté y empecé a ponerme el pantalón, en ese momento mi madre entró en la habitación y comprobó que estaba despierto. Me dio el beso de buenos días y me ayudó a terminar de vestirme.
En el comedor me esperaban todos (mi padre y hermanos), cuando me senté me di cuenta de que el desayuno ya estaba servido. Había de todo, desde magdalenas recién horneadas hasta panecillos con mermelada, aceite o mantequilla. Al final opté por unas magdalenas y un vaso de leche con cola-cao.
Cuando terminamos de desayunar mis hermanos se fueron al instituto y yo fui a asearme. En el cuarto de baño se encontraba mi padre terminándose de afeitar, por lo que esperé en mi habitación preparando la cartera junto a mi madre. La cartera era de color azul y blanco y llevaba el escudo del Real Madrid en el centro, estaba provista de dos compartimentos, uno para los delgados y escasos libros de texto y otro para el estuche, el bocadillo y el zumo.
De pronto se escuchó una voz procedente del cuarto de baño, era mi padre que me avisaba de que ya podía entrar en el aseo. Me levanté de la cama y fui a lavarme los dientes. Cuando terminé mi madre ya me esperaba en la puerta para llevarme al colegio.
Bajamos los escalones y atravesamos la puerta del portal, salimos a la calle, donde hacía una temperatura muy agradable y el cielo estaba atravesado por un sol radiante. Por el camino nos cruzamos con un amigo mío del parvulario y con su madre y nos fuimos juntos hasta la puerta del colegio, allí nos separamos de nuestras respectivas madres y nos colocamos en la fila que correspondía al curso 1º A. Sonó la campana y todos nos pusimos en marcha, comenzaba así mi primera jornada en la escuela.

Autor: Alberto Guisado Lozano 4ºB

¿Qué es un libro?


Esa es la pregunta que yo me hacía hace unas años.La verdad que no me imaginaba lo que era.Todos los días me hablaban de esa palabra y yo me preguntaba ¿ qué era ?
Yo vengo de un pueblo saharaui y era muy pobre , cuando llegué a España mi madre me apuntó a una escuela donde me dieron mi primer libro , al principio vi una cosa extraña que era rectangular , que tenía muchas hojas y todo lo que había escrito en su interior me sonaba a chino,dos días después sin saber qué hacer pregunté detenidamente a la profesora y ella resolvió mi duda. Un mes después me aficioné a ir a la biblioteca pero no sabía para qué. Al tiempo me di cuenta de que había libros que me gustaba leer;esto era cuando tenía once años.Ahora tengo 21 y estoy estudiando una carrera de lengua y literatura española. Me aficioné a los poemas de Antonio Machado ,
Cuando terminé los estudios volví a mi poblado con más conocimientos. Tuve una idea ,esa idea era montar una escuela para los niños que están en el poblado no crezcan sin tener unos conocimientos básicos, me fue tan bien que al final di clase a la misma vez que escribía un libro de poesía .
Al fin encontré la respuesta a mi pregunta

Autor: Fernando Prieto Porras 1ºA

Ensayo


Es difícil expresar cómo fue la primera toma de contacto con los libros.Tan solo somos niños cuando empezamos a establecer una relación con ellos.Hay personas a las que no les atrae el hecho de leer un libro aunque, por el contrario, hay otras que sienten curiosidad por seguir aprendiendo.En mi caso desde pequeña he ido descubriendo el mundo literal, comenzando por los típicos libros que obligaban a leer desde muy tempranas edades.En ese momento no era consciente de lo que significaba el concepto de aprender, pero a medida que avanza el tiempo me voy dando cuenta de que es algo imprescindible hoy en día, ya que tener una cultura rica y variada es signo de un aprendizaje básico correcto y a partir de ahí un interés personal en seguir avanzando en conocimientos.Hay muchas formas de introducirse en el mundo literal, ya sea a través de los libros, de obras de teatro, etc.La literatura puede llegar a ser muy atractiva o muy aburrida dependiendo de los gustos de cada persona.Yo la considero más bien atractiva aunque hay algunos aspectos que me gustan más que otros.Por ejemplo, la rama teatral es interesante y a la vez divertida ya que transforma una novela pesada en algo más ameno con la introducción de diálogos y la participación constante de distintos personajes. También hay libros aparentemente aburridos bajo un título que no llama la atención y que en realidad esconde un verdadero mundo de fantasías y entretenimiento capaz de introducir al lector en un mundo paralelo en el cual el tiempo pasa muy rápido y él mismo se siente protagonista de esa obra. Además, los libros tienen una gran ventaja, ya que a la vez que ejercitas tu mente , también lo haces con la imaginación porque , obviamente, es inevitable imaginarte tu propio escenario y tus propios personajes.Por otra parte le das un toque personal a dicho libro.La desventaja que tienen es que en ocasiones (si el tema no te convence del todo) puede llegar a ser pesado y aburrido.Si a esto le añadimos que sea bastante grueso se hace interminable.Pero en general hay libros que son magníficos y sensacionales. 
 La literatura puede empezar como una aficción y llegar a ser la profesión de muchas personas. Esto les ha ocurrido a muchos escritores cuya entrega por los libros les ha llevado a su posición actual.
Mi opinión es que hay un mundo fantástico por descubrir y lo recomiendo a todas las personas.

Autora: Marta Muñoz 4ºB

Sueños, magia y lectura



Un día de lluvia, aburrido, decidí echar un vistazo a la estantería. Encontré un libro que parecía ser muy interesante titulado “Secretos Ocultos”, me senté en el sillón y empecé a leerlo con gran entusiasmo. Las primeras páginas me parecían poco entretenidas pero luego conforme avanzaba se fue poniendo bastante interesante. Mi madre me vio allí sentado, al ver el título del libro me comentó que pertenecía a su abuela. Conforme iba leyendo me di cuenta de que aquel libro explicaba muchas cosas sobre mi casa, ya que, la detallaba perfectamente e incluso explicaba rasgos de muchos de mis familiares: tíos, primos y hasta de mi madre. Por un instante, entre líneas leí algo que me llamó mucho la atención.
En la página treinta y siete, se mencionó mi habitación y en especial una cajita de bambú que tengo en mi escritorio. Esa cajita tiene un gran valor sentimental, pues pertenecía a mi bisabuela. Explicaba que bajo la cubierta roja de la cajita había una llave, me dirigí hacia mi habitación, la cogí y con una pequeña tijera desplegué la cubierta y… ¡Cuál fue mi sorpresa que había una llave! Cogí el libro y con mucho esmero seguí leyéndolo y decía: en el sótano un pasadizo encontrarás y esta llave te lo abrirá. Fui rápido y veloz al sótano, al que llevaba años sin entrar. Acompañado por el libro seguí leyendo, la lectura me llevó hasta un rincón de aquel lugar y tal y como indicaba el libro en el suelo había una trampilla. La abrí y al fijarme detenidamente se podía apreciar una brillante luz en medio de la oscuridad del subsuelo. Tras acercarme un poco más pude ver unas escalerillas de madera. Bajé cuidadosamente, estaba todo en la más absoluta oscuridad, pero al pisar el suelo un gran número de antorchas se encendieron, por sí solas, como por arte de magia. Estaba alucinado por todo lo que me estaba pasando, seguí andando pero no ocurría nada. Tras un buen rato caminando presencié un ruido detrás de mí, intranquilo empecé a mirar por todas partes y encontré una pequeña nota en la que decía: encuéntrame en tu corazón. Pero… -¿a quién se supone que tendría que encontrar?-pensé, y en pocos segundos una suave brisa recorrió todo mi cuerpo y mi nombre empecé a escuchar desde una dulce y hermosa voz a la cual sin pensar me acerqué, no creía lo que mis ojos estaban viendo, era mi casa y en ella estaban mi familia pero años atrás, pues, mi madre podría tener mi edad y mi abuela estaba realmente joven, pero lo más sorprendente era esa señora con esos cabellos blancos, ese agradable aroma a jazmín, esa mirada tan dulce y limpia que no pude resistir el dirigirme a ella para saber quien era y que estaba pasando, ya que, todo era muy extraño. Mi madre se acercó a ella llamándola abuela, en ese momento comprendí que se trataba de mi bisabuela, esa adorable mujer de las que tantas veces mi madre me hablaba con gran cariño. Mi madre se metió en la cama y mi bisabuela le empezó a cantar la misma canción de cuna que mi madre me cantaba cuando era más pequeño, comencé a escucharla y sin poder remediarlo mis ojos empezaron a cerrarse lentamente pero me sentía tan feliz…Un instante después, abrí los ojos y nuevamente me encontraba en el sillón con el libro entre las manos. Me enfadé muchísimo, ya que, comprendí que todo había sido un dulce sueño. Me fui hacia mi habitación furioso y nuevamente recorrió por todo mi cuerpo esa suave brisa dejando ese maravilloso olor a jazmín. Pensé si lo sucedido fue real o tan sólo un sueño. Pienso que la respuesta la podré encontrar en la lectura… ¿no pensáis lo mismo?

Autor: Aniceto Sánchez Ruiz 4ºB

Álex


Érase una vez un chico llamado Alex, era analfabeto, no sabía ni leer ni escribir a los 10 años de edad y por eso tenía muchos problemas en el colegio y sus compañeros se reían de él porque por no saber leer ni escribir. Él estaba muy triste, hasta que empezó a leer libros. Al principio le costaba mucho, pero tenía mucha ilusión y ponía mucho empeño. Los profesores del centro le ayudaban y le enseñaban día a día a leer y a escribir, 2 años después Alex ya sabía leer con normalidad y escribir correctamente. Alex era buen estudiante, el único problema que tenia era que era analfabeto, ya solucionado ese problema, a los 20 años Alex se sacó una carrera y tenía un trabajo. Sus compañeros de antes se quedaron asombrados al ver que siendo analfabeto se había sacado una carrera y ellos no, y no tenían trabajo.

Autor: Rafael Gómez Bravo 1ºB

Paula y su aventura con los libros


Yo soy Paula y mi aventura con los libros es esta:
A mí desde pequeña no me ha gustado leer, ni libros, ni revistas, ni periódicos, ni carteles, etc.

Ya tengo treinta y dos años y hace cinco años encontré al hombre de mi vida, era guapo, simpático, inteligente, muy inteligente.

Él tenía un sueño, era montar una consulta de medicina y que trabajáramos juntos, pero él no quería que fuera su secretaria, ni nada de eso, él quería que yo fuera médica como él. A mí la idea no me entusiasmaba, por eso cada vez que hablaba de ese tema, yo cambiaba de conversación, o miraba hacia otro lado. No me atrevía a decirle que yo no había cogido un libro en mi vida.
Entonces una tarde, Mario, mi marido, vino de la biblioteca con bolsas y bolsas de libros sobre medicina, claro, yo me quedé sorprendida al ver tantos libros. Esos libros me servían para prepararme para ir a la universidad.
Pasó un mes y yo no podía más, entonces me senté una tarde a hablar con él y le dije toda la verdad, que no me gustaba leer desde pequeña y que nunca me había interesado el mundo de la lectura. Pero en ese justo momento me di cuenta de que leer no era tan duro y aburrido como decía la gente, y hasta me di cuenta de que me gustaba.
Él dijo que no pasaba nada, que podría cambiar sus planes y se iría a otro sitio a trabajar. Y mientras él buscaba trabajo, yo, me aficioné a leer libros de medicina. Cuando llegó a casa, cansado de estar todo el día de un lado a otro le conté que todo ese día estuve leyendo libros sobre medicina, al principio pensaba que estaba de broma, pero se dio cuenta de que iba en serio, se puso muy contento cuando escuchó la noticia. Cinco años después me saqué la carrera, pero él se la sacó un año antes. Pensaba que todo eso iba a ser mucho más duro, no digo que no sea duro, pero mientras yo estudiaba y leía libros me resultaba cada vez más sencillo y me entretenía demasiado por cosas muy curiosas.
Al cabo de un tiempo, mi marido llegó contento a casa, al principio no sabía a qué se debía tanta felicidad, después de un largo rato pensando en qué podía ser, me dijo que le habían ofrecido un gran local donde podíamos trabajar en su sueño. Entonces un tiempo después pusimos en marcha su sueño. Al principio fue duro, porque la gente no entraba, vamos que no le interesábamos, pero un día un cliente extranjero entró en nuestra clínica. Mi marido me dijo que lo atendiera yo, pues había estudiado mucho, para que no me quedara parada. Él extranjero, sorprendido por mi trabajo me propuso irme a New York a especializarme . Yo la verdad estaba entre la espada y la pared, porque a mí después de todo lo que había estudiado me interesaba ir para seguir ampliando mis conocimientos, pero por otro lado si yo me iba el sueño de mi marido se iba a fastidiar ya que lo teníamos todo montado.
No se lo dije a mi marido hasta que pasaron semanas y semanas. Me puse en contacto con el extranjero, estuvimos hablando de cuánto tiempo tendría que pasar por allí si aceptara su petición, me dijo que él no sabía, que según me fueran las cosas. Por fin llegué a casa y estuve hablando con Mario. Al día siguiente llamé al extranjero, y rechazé su propuesta.
Mi marido sorprendido me preguntó que por qué lo había hecho, yo, le dije que para mí era importante seguir estudiando, pero que era muchísimo más importante su felicidad. Al principio no se lo podía ni creer, estaba emocionado.
A partir de ese día nuestra clínica se hizo muy famosa, porque aquel amable extranjero hizo carteles para pegarlos por todos lados de donde él viajaba. Nos llegaban muchas propuestas para irnos de la clínica, pero todas las rechazábamos, porque habíamos cumplido nuestro sueño.
Bueno y así yo me di cuenta de lo mucho que me gustaban los libros.
Os dejo, tengo que atender a un paciente.

Autora: Luna Peláez Pulido 1ºB

Kevin y Dulce


Kevin era un niño que vivía en una ciudad con sus padres y hermanos, un día le dijeron sus padres que se tenían que mudar a otra ciudad por problemas. El niño entristecido empezó a decírselo a sus compañeros.
Dos días después el niño empezó a recoger sus cosas, y entre los escombros de polvo y cosas que había en su habitación se encontró un libro un poco antiguo, Kevin nada más ver el libro lo cogió y empezó a ojear y a ojear hasta que la madre de Kevin lo llamó para que terminara de empaquetar sus cosas, entonces fue cuando Kevin decidió guardar el libro para que en el viaje lo pudiera leer con más tranquilidad.
A lo largo del viaje Kevin decidió sacar el libro para leerlo, el libro tenía pinta de ser antiguo, también era un libro con varios cuentos que trataban de dragones, hadas etc. Pero a él solo le interesaba uno que se titulaba así: ¿dónde están los dragones? Y el niño empezó a contar:
Había una vez una dragona que se llamaba Dulce. Vivía en una cueva, en las profundidades del mar. Siempre iba un niño a jugar con ella, por lo tanto se sentía feliz. Una tarde, cuando el amigo de Dulce ya se había ido se echó a dormir en la cueva y el mar le empezó a cantar una canción, pero la canción que el mar le cantó fue diferente a la que el mar le cantaba siempre y decía la canción:
“Aunque busques en el mar sin parar,
En la tierra y en el mar,
Te tendrás que resignar
¡Pues no quedan ya dragones!
¡Queda Dulce nada más!
Ya no vuelan en el cielo
Y ya nadie escupe fuego.
¡Queda Dulce, ni uno más!”
Al oír la canción, Dulce se puso muy triste. Decidió abandonar su cueva y marcharse a buscar por el mundo a algún otro dragón. El niño estaba muy triste porque su amiga se iba. Le dijo adiós desde la playa y le deseo mucha suerte. Durante un año y un día, Dulce navegó sin cesar.
Hasta que, una mañana, vio a una sirena en una roca. Y le preguntó: - ¿Has visto por aquí a algún dragón? Y la sirena dijo: - pues claro que no. Los dragones no existen.
- pues yo sí que existo – protestó Dulce, muy enfadada.
- A lo mejor no eres un dragón de verdad – respondió la sirena, dándose la vuelta y zambulléndose en el agua.
Días después a la luz del sol y a la luz de la luna, Dulce prosiguió su viaje, hasta que llegó a una playa. Allí se encontró con un animal un poco raro que tenía cuerpo de león, patas de gallinas, cabeza de águila con un cuerno en la frente, orejas de perro y alas de cisne. Estaba construyendo un maravilloso castillo de arena.
- No hace falta que me digas que vendrá la marea y se lo llevará- dijo la especie rara-. Esta arena es tan maravillosa que no puedo evitar hacer lo que hago. ¿Que harías tú ¿
- Claro yo haría lo mismo – respondió Dulce-. Por cierto: ¿no habrás visto algún dragón por aquí?
-Si no me equivoco, allí, en aquella cueva, vive uno- dijo la especie rara con su pala. Dulce le dio las gracias y, muy emocionado, siguió navegando. Poco después, llegó a la cueva, que le resulto muy familiar. ¡Era su propia casa! La pobre Dulce podía haber gritado con desesperación, pero en la entrada de la cueva, estaba su amigo el niño.
-¿Has encontrado algún dragón?- le preguntó el niño.
-No- suspiró Dulce-. Creo que soy único en el mundo.
-No importa- la consoló el niño-. A lo mejor yo también soy único en el mundo, ¿quién sabe?
La pequeña dragona sonrió.
-Vamos a jugar a los monstruos. Yo te perseguiré.
-¡Bien!- respondió el niño, corriendo por la playa con todas sus fuerzas para evitar que su amiga lo pillara.
Cuando Kevin acabó de leer el cuento el se durmió y al levantarse se encontró acostado en su cama, él se sorprendió y fue a llamar a su madre para decirle:
-¿Mamá nosotros no nos íbamos a mudar a otra ciudad?
Su madre sorprendida le dijo:
-Hijo, no digas tonterías ¿cómo nos vamos a mudar a otra ciudad? Seguramente habrás soñado.
El niño asombrado y medio dormido volvió a su cama para volver a soñar esos sueños tan maravillosos que tuvo de un libro.

Autora: Madelaine Nicole Méndez Ruiz 1ºA

Más allá de la historia


¡Corred, corred! ¿Estáis listos ya? ¡Que viene, que viene! ¿Por dónde nos quedamos ayer? No sé, él nos lo recordará, siempre lo hace…
Tan pronto como salieron del autobús, Martín, Claudia y Paula empezaron a sentirse algo extraños. Quizás simplemente fuera el fuerte viento que soplaba en aquella fría noche de invierno.
Una vez dentro de casa, Martín subió al desván con la esperanza de encontrar un libro que les hacía falta para su trabajo de ciencias. Mientras buscaba en la penumbra aquel viejo y valioso libro, se escuchó un fuerte ruido. Provenía de una pequeña puerta situada al final del desván. Era extraño porque tras haber vivido allí durante tres años, era la primera vez que se percataba de esa puerta. Se aproximó lenta y cautelosamente hacia ella. Cuanto más cerca estaba, más rápido le latía el corazón. Sus pulsaciones se podían escuchar perfectamente en aquel silencio que reinaba en todo el desván. Ya estaba casi al lado de la puerta, así que alargó la mano para girar el pomo. Mientras lo giraba una serie de preguntas le vinieron a la cabeza: “¿qué habrá detrás de esta puerta?”, “¿Por qué no la he visto en todo este tiempo?” “¿Y ese ruido?”. De repente, cuando estaba a punto de abrirla, alguien le tocó la espalda y sin poderlo evitar, se le escapó un grito aterrador. “Tranquilo Martín, soy Claudia. Al ver que tardabas tanto, Paula me dijo que subiera a ayudarte. ¿Qué te ha pasado? ¿A qué viene ese grito?” Martín le contó lo sucedido y decidieron avisar a Claudia. Una vez estaban los tres juntos…
¡Noooo! ¡No te vayas! ¿Qué va a pasar con nosotros? Puff, esto de depender de él para saber lo que pasará... Siempre nos deja en un punto importante de la historia. Pero bueno, es nuestro destino como personajes.

Autora: ELENA SÁNCHEZ LEDESMA

Juan y sus libros


Había una vez en un niño llamado Juan. Juan era bajo y moreno. Un día a Juan le regalaron un juego, a él no le gustaba mucho esos juegos de mesa porque decía que se aburría. Un día se pusieron a jugar. Cuando terminaron, él sintió algo raro ya que no se oía a nadie, subió al piso de arriba y allí encontró a su madre planchando, llegó a su cuarto y vio que faltaban todos sus libros.Él empezó a llorar porque tenía libros de su padre y hasta de su abuelo, aparte de que a él le encantaban. Se lo dijo a su madre y ella le dijo que los había tirado porque nunca los leía. Juan le dijo que no los leía porque como ya estaba en primero de la ESO con tantos exámenes no podía leerlos.
Julia en su casa también sintió algo extraño ya que tampoco oía nada,ella subió por la escalera hasta llegar al cuarto de su madre donde estaba ella tumbada porque tenía fiebre, se lo preguntó a Juan, él le dijo que todo lo que estaba pasando era muy raro. Él se asustó tanto que decidió llamar a la policía, siguieron jugando como si no hubiera pasado nada La siguiente prueba que le propuso el juego fue que tenían que esquivar una plaga de mosquitos con un veneno que los dormían. Ellos consiguieron escapar de los terribles mosquitos, pero a Juan le picaron en una pierna, poco a poco se notaba cómo Juan se dormía. Como el siguiente turno era de Julia siguió jugando.
Juan, como no podía tirar Julia le cogió la mano e hizo como si lo tirara. En el juego la prueba fue que tenían que cruzar un puente en muy mal estado y debajo de él había un río con pirañas, el puente estaba a unos cien metros del suelo, no sabían si seria peor la caída que el golpe, o que le comieran las pirañas, para colmo cuando empezaron a cruzar el puente unos tipos muy raros con unas espadas, que parecían piratas, iban a por ellos, entonces tenían que darse prisa en cruzar el puente, pero sin caerse. Juan se despertó y Julia le contó todo lo que había sucedido, así pues empezaron a cruzarlo los piratas empezaron a cortarle la cuerda al puente, ellos al mirar hacia atrás empezaron a correr, aunque algunas tablas se iban cayendo por donde ellos pasaban justo cuando ellos iban a llegar al final, los piratas ya habían cortado la cuerda, entonces volvieron a seguir jugando ahora le tocaba a Julia, sacó un siete y llegó a la meta pero antes de terminar tuvo que hacer la última prueba que era encontrar la salida de un laberinto en el que había arañas, Juan le dijo que si se separaba sería mejor para encontrar la salida, ella se negó pero él le dijo que si estaban juntos y pillaban a uno también pillaban al otro, pero en cambio si estaban separados cuando pillaran a uno, no pillaban al otro. Ella al estar un tiempo recapacitando asintió con la cabeza, él le dijo por dónde tenía que tirar. Al estar un buen rato buscando la salida la encontró pero delante había una araña.Ella sacó su mechero del bolsillo y se hizo una antorcha con restos de ramas que había tiradas por el suelo y empezó a moverla delante de la araña, la araña se apartó y Julia siguió su camino. Más tarde llegó Juan que por suerte no le había picado ninguna araña y también pasó por el mismo sitio. Al terminar la aventura todo volvió a la normalidad y Juan y Julia recuperaron todos sus libros.

Autor: Álvaro García Palomero 1ºB

El hada de los cuentos


Había una vez un hada, que hacía los cuentos realidad. Un día que una niña estaba preocupada porque quería ir a una fiesta y lloraba y lloraba porque ella era pobre y vivía en la calle y su deseo era conocer a su príncipe José ,la niña era muy buena y bondadosa , con todos los que tenían al rededor , el hada le cumplió su gran deseo y fue a la gran fiesta . La niña no sabía lo que le iba a pasar en la gran fiesta ,en ella conoció al príncipe José y él la cuidó y a esa niña que nunca había tenido alguien que la quisiera mucho . Y nunca le abandonó en la calle ,al revés, le ofreció su casa para que no pasara más frío y hambre ,ella no sabía cómo agradecérselo y llamó al hada misteriosa, que le ayudó a que el príncipe José tuviera el deseo que toda su vida había deseado , que era estar con su madre que había fallecido cuando era pequeño. Para el hada nada era imposible así que le concedió su deseo y el príncipe José la abrazó y besó . Con todo el cariño a su madre y el hada dejó a su madre con él , toda su vida , cuando el príncipe descubrió que aquella niña hecha una mujercita tenía un gran corazón y ella era la que había pedido el deseo para él, el príncipe José le pidió que se casara con ella y todo el amor que nunca había tenido, él se lo iba a dar con creces y finalmente el cuento termina con la mamá del príncipe José y aquella bondadosa mujercita -niña los tres juntos viviendo en una gran familia en palacio .

fin

Autora: Lucía García Palomero 5ºB

El libro de Pablo


Pablo era un niño normal y corriente que tenía un secreto muy importante: era un libro mágico y con él todas las asignaturas del colegio cuando las leía todo se quedaba en su mente. El libro tenía todos los conocimientos que podía tener todos los libros de una biblioteca ciencias,lenguaje,matemáticas,biología y muchos libros escritos por grandes autores .Os podéis imaginar que era un niño muy culto aunque tenía un problema y es que no tenía ningún amigo y estaba muy solo. Los niños se reían de él porque no hablaba con nadie .Un día que iba para el colegio, tropezó con una piedra y calló al suelo lleno de barro. Todos se rieron de él excepto uno que era el más torpe de la clase y le ayudó a levantarse y le limpió su cara con pañuelo. Ese día conoció realmente a Álvaro y desde ese día fue el mejor amigo de Pablo. Ese día fue que Pablo y Alvaro se fueron junto a la casa de Pablo , en el camino Álvaro le contó a Pablo que era muy malo en los estudios cuando Pablo se enteró de lo que dijo se dirigieron a su casa . Pablo sacó su libro y empezó a lee Alvaro cuando terminó leerlo al siguiente día había un examen sacaron los dos un diez y fueron amigos para siempre.

Autora: Alicia García Palomero 5ºB

Mis aventuras por los libros


Cuando era chica, yo tenía mucha imaginación, me encantaba averiguar cosas que eran para mí un misterio. Mi abuela solía contarme historias que ella conocía, eran historias de miedo que te dejaban el cuerpo frío pero nunca me terminaba las historias, decía que creara en mi imaginación cómo acabaría esas historias, cómo me encantaba jugar con cada una de mis imaginaciones. Pasaron semanas y mi prima me dijo que yo tenía que comprar el libro de la Séptima Puerta porque su madre le contaba cosas del libro pero no se lo quería comprar porque no quería ese libro, pero la madre le dijo a mi prima que era algo interesante. Yo le pedí aquel libro por mi cumpleaños a mi abuela y ella me dijo que para ese día lo tendría. El DIA 07 DE OCTUBRE me dieron un regalo y ya me suponía que era el libro. Los libros no me gustaban pero cuando lo tuve en mis manos sentí que tenía que empezarlo a leer. Mi prima me dijo que me daría un poco de miedo. Una noche que mi casa se quedó sola invité a mi prima a dormir a mi casa. Ella aceptó y se vino, nosotras dos empezamos a contar historias de miedo y en ese momento me acordé del libro y le dije que lo leyéramos. Al principio mi prima no quería porque decía que no podría dormir porque su madre le había contado algunas cosas del libro, yo le dije que no pasaba nada hasta que la convencí. Empezó ella a leer y la verdad es que ponía cosas de dar escalofrío la piel.Se me erizaba al pensar e imaginar las calles completamente solas, almas vagando por las calles. Cuando estábamos leyendo el libro oíamos ruido por la habitación. Era realmente extraño, creíamos que las cosas se movían por sí solas; todo eso que pasaba era fruto de nuestra imaginación.Estábamos las dos realmente asustadas. El libro ponía cosas verdaderamente extrañas y decía que los niños desaparecían como por arte de magia y regresaban para arrastrar a más personas en el agujero negro pero no decía como pasaban las cosas, por quien pasaban las cosas. Nuestras dudas se nos hacían cada vez más grandes. Después de leer ese libro nos dimos cuenta que a ese libro el final no concordaba con nada, como si no tuviese un final por lo que cogí el libro para ver qué era lo que tenía. Empecé a analizarlo y me di cuenta que al libro le faltaban hojas; del medio y parte del final aquello era extraño como si alguien quisiese que la historia no se terminara. Al día siguiente le pregunté a mi abuela de dónde había sacado el libro tan misterioso y ella me contó algo sorprendente; la verdad era que ese libro antiguo la gente que lo leía lo tiraba a la basura todo los libros llamado la séptima puerta eran quemados porque la gente no podía dormir solo al recordar lo que decía. Mi abuela me contó que en sus tiempos existió una biblioteca detrás de nuestra casa pero la quitaron porque la gente no entraban porque eso antes era un pequeño cementerio y le daba miedo entrar allí. Mi abuela era una de las persona que adoraba la lectura y se iba todos los días a leer. En esa biblioteca vio aquel libro y empezó a leerlo ese libro estaba completo. Mi abuela para que nadie lo viese lo escondió al fondo de una de la estantería pero antes de esconderlo ella fue la persona que arrancó las hojas porque decía que si el libro lo encontraban quedaba escondida la mejor parte. Yo le dije que me diese las hojas para terminarlo de leer porque había parte que no me aclaraba. Ella lo único que me dijo fue: lo escondí en un agujero debajo de la tierra donde nadie lo ha podido encontrar. Yo le pregunté por el lugar y me dijo: que estaba situado justo al lado del gallinero de nuestra casa. Yo llamé corriendo a mi prima y le conté todo, ella se vino corriendo a mi casa y nos bajamos al huerto. Pero antes de empezar escuché a la abuela decirme: si quieres terminar de leer el libro adelante busca y busca que lo encontrarás y tuyo por siempre será y si no encuentras esas partes el libro desaparecerá. No se a qué vino eso pero lo que si sé es que cavamos y cavamos y no lo encontrábamos hasta que de muy fondo vimos una bolsa negra cubierta completamente de cinta aislante supuse que eso era lo que estábamos buscando lo encontramos tarde pero igual lo encontramos. Corriendo fuimos a mi habitación y cuando llegamos vi. a mi abuela sentada justamente en mi cama me dijo: has encontrado las hojas del libro pues ahora puedes terminar de leerlo y verás como tus dudas se resolverán. Mi prima y yo nos quedamos solas en mi habitación juntamos las partes y vimos cómo se aclaraban todas esas dudas realmente daba mucho miedo pero igual decidimos terminar de leer el libro. Lo que puedo decir que todos los libros tanto de comedia como de ficción o de risa… tiene puntos donde realmente puedes llegar a imaginar es como si tú mismo estuvieras dentro del libro.Es fantástico tener toda clase de libros que te enseñan muchas cosas o aprendes cosas buenas hasta incluso los significado de cada palabra por eso digo AVENTURAS POR LOS LIBROS

Autora: Karen Lizeth Vallejo Silva 4ºA

Maravilloso mundo de los libros


Esta es la vida de un niño llamado José todo comenzó un día especial. Llegaron sus abuelos y le regalaron un libro en el día de su cumpleaños pero no le gustaba leer. El libro se trataba que al personaje del libro no le gustaba tampoco leer pero un día que tenia el libro guardado un día que estaba aburrido, José dijo voy a leer el libro que me regalaron sus abuelos con mucho cariño. Empezó a leer y vio que poco a poco se iba poniéndose cada vez más interesante y comprendió lo que le decían sus padres que leer es bueno te ayuda a entender mejor las cosas y aprender de los libros.Desde entonces José recomienda a todo el mundo que pueda leer porque de los libros puedes expresarte, puedes escribir poesías puedes crear un mundo imaginario por medio de las palabras puedes corregir faltas de ortografía escribir mejor se lo dijo a su amigo Marcos que tampoco le gusta leer y José se lo dejo a Marcos que también le gusto mucho y desde entonces leen más a menudo distintos tipos de libros como por ejemplo como cuentos dramas novelas cuentos etc…

Autor: José Carlos Torres Vargas 1ºB

Sara,la solitaria


Sara era una niña con una vida tranquila en un pueblo normal , o eso pensaba ella. Vivía en Miracusa un pueblo pequeño aislado de todo, con solo un colegio, un hospital, y eso sí, una biblioteca enorme, era la más conocida en toda la región. Gente de muchos lugares acudían allí para encontrar respuestas de todo tipo científicos, médicos o incluso gente corriente que solo quería adquirir conocimientos básicos.
A Sara le encantaba pasarse las tardes en esa biblioteca, era un mundo maravilloso para ella, aquel sitio era su rincón favorito, cuando se sentía estresada triste o simplemente aburrida visitaba esa biblioteca. Ella no tenia muchos amigos, la verdad es que no tenía, pero le importaba poco ya que en ese lugar no se sentía sola pensaba que no le hacia falta tener a nadie para entretenerse, y con diez años no había pisado un parque en su vida. A todos a los que le contaba su historia ponían cara de sorpresa y asombro ¿y qué si no se había tirado por ningún tobogán, ni había jugado nunca a la pelota?, ella se sentía feliz con sus libros y eso era lo que le importaba, aunque a veces se sentía algo vacía. En el colegio casi no hablaba con nadie solo con los profesores algunas veces, en el recreo se iba a la pequeña biblioteca que había allí, no tenía nada que ver con la biblioteca del pueblo, pero por lo menos se entretenía. Los profesores le insistían en que debía relacionarse con los niños de su edad y hacer amigos, que leer estaba bien de hobbie, pero que no se podía pasar el resto de su vida en la biblioteca. Pero ella no les hacía caso, ya que pensaba que los niños de su edad carecían de conocimientos, eran ruidosos y molestos.
Una tarde Sara estaba, como de costumbre, sola en la biblioteca. Esa tarde era lluviosa y eran casi las seis, y ella lo máximo que podía estar en la biblioteca era hasta las siete y media, así que se proponía terminar veinte mil leguas de viaje submarino y abandonar la biblioteca, cuando de repente entró un chico de su edad con la respiración entre cortada con un chubasquero amarillo empapado de agua de pelo castaño y ojos claros. Se paró a buscar al bibliotecario, y una vez lo encontró se encamino hacia él torpemente.
-Perdone, pero esta lloviendo a mares, ¿le importaría que me quedara aquí hasta que escampe?-le preguntó el chico con mucha educación.
-Pues claro hijo, así le harás compañía a la señorita de allí-le dijo el bibliotecario con tono amable y señalando el sitio donde se encontraba Sara sentada.
El chico miró hacia donde señalaba el hombre y se sorprendió al ver a Sara, eso afirmaba que ya la había visto antes, y Sara también reconocía la cara del joven, sin duda era Miguel, el popular de la clase, al que todo el mundo le caía bien el chico que todos querían ser su amigo y que él estuviera en su equipo de fútbol. Miguel se acercó hacia la silla que estaba al lado de la de Sara.
-Hola, ¿tú estas en mi clase verdad? Soy Miguel-se presentó el muchacho con simpatía.
-Ya sé quién eres, y sí, estoy en tu clase-le contestó ella de forma seca.
-Ah, pues lo siento, pero yo no me acuerdo de tu nombre¿te llamas...?
-Me llamo Sara.
-Encantado Sara, ¿cómo es que en el recreo no te he visto ni una sola vez?-le preguntaba Miguel mientras se quitaba el chubasquero, que seguía estando mojado. Llevaba puesta una camisa de rallas blancas y rojas y un vaquero desgastado con unas zapatillas, lógicamente, igual de desgastadas.
-Muy fácil, porque no salgo, me quedo dentro en la biblioteca del colegio, que no es como esta pero está bien.
-¿Y te pasas todo el día aquí metida?
-Sí, este sitio en realidad es divertido, aunque no lo creas tiene muchas secciones, y los libros son lo mejor.
-Suena aburrido, pero como no tenemos otra cosa que hacer, ¿te importaría mostrarme las secciones esas que tanto te divierten a ti? -le preguntó con desgana.
Sara suspiró, razón no le faltaba, otra cosa no podían hacer hasta que escampara. Los dos se dirigieron al interior de la biblioteca, le mostró la sección de historia y geografía, y él se aburría.
Entonces llegaron a la sección de la ficción, donde se encontraban libros de fantasía de misterio y muchos mas géneros que le encantaban a Sara.
-Esta es mi sección favorita-le dijo ella con entusiasmo.
-¿Y que clase de libros hay aquí?-preguntó Miguel con interés.
-Pues aquí están los libros de fantasía, aventura, acción y de misterio; desde Alicia en el país de las maravillas hasta Los tres mosqueteros y Sherlock Holmes y muchos más que merecen la pena leerlos un millón de veces.
-¿Todos esos libros te has leído?-le preguntó el chico asombrado.
Sara asintió con satisfacción, algunos incluso se los había devorado dos veces de tanto que le gustaban.
Entonces llegaron a la sección de miedo, esa era la única sección que Sara nunca había pisado, odiaba esa sección, era sombría y tétrica.
-¿Y aquí que clase de libros hay?-preguntó Miguel con más entusiasmo todavía.
-Ni idea, por esta sección no he venido nunca.
Miguel se adentró, Sara dudó pero le resultaba más incómodo quedarse en la entrada sola.
Todo estaba oscuro y los libros estaban llenos de polvo y telaraña, se notaba que no era la única que no iba a esa sección muy a menudo.
⁃ -Miguel, creo que deberíamos volver a comprobar si ya ha escampado.
-Espera ese libro es diferente a los demás-dijo Miguel tirando de él.
De repente una de las estanterías se desplazó hacia un lado dejando ver un pasadizo oscuro y frío.
-¿Qué es eso?-dijo Sara muerta de miedo.
-Es una especie de pasadizo secreto-le contestó Miguel igual de miedoso que ella.
Los dos niños temblando se introdujeron en el pasadizo, que los llevaba hasta una escalera hacia abajo en una especie de sótano y allí se encontraron los tesoros mas maravillosos que jamás nadie se imaginarían, desde cuadros de los libros más famosos y juguetes de algunos personajes incluso nuevas historias de cuentos de hadas de príncipes y princesas. Todo un botín escondido por el pueblo, que por casualidad Miguel y Sara habían encontrado, pero ese sería su secreto de los dos.
Desde ese día Sara se dio cuenta de que no era un pueblo normal era un pueblo especial, un pueblo que escondía los mayores tesoros y secretos que nunca nadie había visto y también desde aquel día Sara conoció a un amigo con el que compartir todas sus aventuras y tiempo libre, los dos se pasaban las tardes en aquella biblioteca a veces leyendo historias divertidas y otras veces en los pasadizos descubriendo nuevas maravillas y también algunas tardes las dedicaban a estar en el parque jugando con los demás niños pero eso sí, guardando el secreto de aquella biblioteca mágica.

Autora:Ángela V. C. 4ºA

lunes, 19 de abril de 2010

El retrato


Todavía me dolía la cabeza. La luz del fluorescente no hacía más que agravar mi dolencia, el ruido de tránsito por pasillos me hizo suponer que estaba en un lugar público, y ese olor a medicina que se me metía por dentro.
Poco a poco fui recuperando la consciencia, o eso creo, no recordaba mucho de lo que había sucedido pero sospechaba que algo grave había pasado.

Estaba en una cama con un pijama, en una habitación con ruidos muy extraños, lamentos y voces, supuse entonces que me encontraba en un hospital, uffff, ¡cómo me dolía la cabeza!, fui a coger el móvil cuando noté que no estaba, en la habitación no había prácticamente nada, de repente entró un enfermero - ¿qué tal Jorge? ¿te encuentras mejor? – Aquello no me gustaba nada, recordé entonces a mis hijos. ¿Tenía hijos? Claro… no puedo recordar sus nombres, …sí, Sandro y María. A duras penas podía recordar sus caras ¿y mi mujer? ¿Dónde estaba mi mujer?

Me he dormido de nuevo. Creo que unas cuatro horas; ya es de noche; el ruido de un maldito partido de fútbol me ha despertado. La cabeza me va a estallar, poco a poco recuerdo la cara de mi mujer, creo que me he hecho mis necesidades encima.

Otra vez es de día, no sé cómo transcurre el tiempo, creo que conozco a ese señor tan afable, creo que es mi padre. ¿Qué hace aquí?, hace dos años que no lo veo, nos peleamos unas navidades y desde entonces ni nos llamamos, desde que murió mi madre no ha sido el mismo, su vida transcurre inanimada. Intento hablar, pero no puedo.Me duele mucho la cabeza y tengo la garganta seca, no puedo hablar, no me salen las palabras.

Ya no está mi padre, creo que le vi llorar en algún momento, voy a levantarme a dar una vuelta. ¿Qué narices pasa? ¿no siento mi cuerpo? ¡que alguien me ayude!. Nadie me escucha ¡Papa! ¿qué ha pasado? ¿Qué hace la foto de mi mujer? Encima de la mesilla, ¿Por qué hay flores en su entorno? A ella le gustan las rosas blancas, aunque estas son rojas.

Otra vez es de noche, recuerdo una pelea en el coche, los niños gritaban en los asientos traseros. ¡los niños! NOOOOOOOOOOO.

La cabeza me va a explotar creo que voy dándome cuenta qué está pasando, y no me gusta. Se escuchan voces y lamentos, el ruido del concurso de la tele hace que me entre sueño de nuevo, esta vez no quiero despertar.

Autor: Angus Young

Un momento inolvidable



En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía un burrito llamado Platero, donde volvían las oscuras golondrinas sus nidos a posar y con cien cañones por banda viento en popa a toda vela navegaba un pirata llamado Barba Roja en un mar donde habitaba la ballena Moby Dick y que bañaba la orilla de un país donde convivían personajes del Señor de los Anillos con hadas y caballeros...

Un mundo ficticio donde conviven los sueños y la ilusión, un mundo donde escritores imaginaron historias que nos hicieron volar. Dicen que ese es el lugar donde habitan las musas y la inspiración y de ahí nace esta historia.

Es tarde, casi está anocheciendo. El día ha transcurrido con normalidad, pero sin saber por qué Noelia esta inquieta. Puede que una clase de lengua donde coincidiendo con el día del libro le han hablado de escritores, historias y aventuras, haya despertado una curiosidad y un ánimo de conocer ese mundo y saber qué se esconde dentro de ese montón de hojas que hasta hoy le parecían aburridas y sin interés. Pero se resiste, mira un libro y solo ve letras y más letras, lo cierra y piensa... Prefiero la Súper Pop, al menos tiene fotos chulas y hablan de mis cantantes preferidos.

Es hora de ir a la cama, en la casa todo el mundo se ha dormido y Noelia no consigue conciliar el sueño cuando escucha un ruido, de repente un libro de la estantería cae al suelo, enciende la luz y cuando mira, no lo puede creer, de entre las páginas del libro sale un pequeño personaje, una especie de nomo o duende que la mira sonriente y le dice con la mano que se acerque: Noelia siente una mezcla de miedo, asombro y curiosidad que no la deja resistirse a la llamada del personaje y bajándose de la cama se tira al suelo junto al duende que se acerca a su oído y le susurra con voz aguda, hola, mi nombre es Món, estaba aburrido dentro de ese libro. Desde que estoy en tu habitación no lo has abierto una sola vez, la verdad, ya estoy harto y se me ocurrió que podíamos hablar. Sin saber de dónde, otra voz, esta vez de mujer se hace notar ¡Nooooooo! parece que viene del techo, Noelia mira hacia arriba y sin entender nada de lo que esta pasando ve algo que la asombra aún más. Un hada bellísima y desprendiendo una luz que cegaba al mirarla, se dirigía al duende riñéndole y recriminándole que le hable... ¿cómo se te ocurre hablar con esta niña? Hay normas que no se pueden incumplir y tú sabes perfectamente que no podemos hablar con los humanos que no tienen interés en leer y no les gustan los libros. El duende refunfuña y baja la mirada a la vez que le dice al hada, tienes razón, pero estaba aburrido y quería contarle a esta niña algo importante, quería decirle que un día un escritor imaginó, creó y se puso a trabajar duro y durante mucho tiempo para contar su sueño, para compartir con ella y con todos una historia llena de aventuras y de momentos maravillosos. Un día un hombre imagino y fué capaz de plasmar con letras en papel lo que dentro de su mente soñó e hizo todo lo posible para que los demás lo pudiesen vivir como él. Mirando al hada el duende pregunto, ¿te parece bien que los sueños y las ilusiones de un escritor mueran de pena en la estantería de un dormitorio?. El hada asintió con la cabeza y cariñosamente pero con voz triste le dijo al duende, tienes razón, pero no podemos incumplir las normas ¡anda! regresa al libro, Noelia estaba tan asombrada que no podía ni pestañear mientras veía al duende como entraba dentro de las páginas y desaparecía.

Este relato tiene que ocupar solo una pagina y por eso lo dejare aquí, pero terminaré con lo importante de esta historia, Noelia entendió que dentro de esas letras hay ilusiones, sueños y aventuras increíbles que un día alguien imaginó y plasmó en papel para que todos podamos soñar y volar .... Es importante intentar leerlas y vivirlas al menos una vez.

Autora: Noelia Benavides Garrido 1ºB

Los sueños de un niño


Érase una vez un niño llamado Peter , a Peter lo que más le gustaba eran los libros, sobre todo que trataran de historia y información sobre animales. Una vez su queridísimo abuelo llamado Raúl le contó una historia de cuando era tan pequeño como él. Al abuelo de Peter también le entusiasmaba los libros. Peter se metía mucho en el papel de los protagonistas.Tenía un libro preferido llamado Don quijote y Sancho Panza . Una vez en su colegio decidieron hacer un concurso de relatos. Peter estaba muy contento cuando se lo contaron.
Decidió hacer relato de la historia de un joven llamado Pablo que siempre soñaba despierto. El personaje se parecía mucho a tal como era él. Llegó el día del concurso pero por desgracia no pudo ganar.Había historias mejores que la suya. Pero a él no le importaba no haber podido ganar, porque para él lo que más le gusto fue meterse en el relato y se lo paso genial.

Autora:Laura 6ºA

Paco y la puerta de los libros


Érase una vez en la Cádiz del S. XVIII, un joven de San Fernando llamado Francisco Mirador Cuenca, alias “Paco”. Tenía una vida muy austera, era huérfano y vivía con su tío, un borracho de poca monta que todo lo que ganaba se lo gastaba en bebida.

Así que Paco sobrevivía por su cuenta, buscando limosnas y mendigando. Su vida iba a cambiar cuando un día por la mañana, entre las cosas de su padre que guardaba en un baúl, encontró un medallón de forma circular, dorado, con una especie de perla roja en el centro y con un grabado alrededor de la perla: “Esta llave abre la puerta del libro”.

Paco, al verlo, se lo puso y no le quiso preguntar a su tío ya que con él no se podía hablar de su padre. Estaba confundido e intrigado por saber qué significaba el grabado del medallón, así que fue al único sitio que le podía ayudar, la biblioteca. Pero había una contrariedad, y es que el joven Paco no sabía ni leer ni escribir, así que pidió ayuda a un viejo hombre que al mirarlo le dijo que no le haría falta ayuda para leer, que simplemente cogiese un libro, lo abriera y crease su propia historia. Paco indignado por su falta de ayuda hizo caso al viejo hombre, cogió un libro, lo abrió y… no podía creer lo que estaba viendo ¡sabía leer!

De repente empezaron a temblar las letras y a moverse los gráficos, Paco no entendía qué estaba ocurriendo y de repente se vio envuelto en un vacío blanco por el cual caía rápidamente. Aterrizó sobre agua y, desorientado, empezó a nadar y pedir ayuda, hasta que a lo lejos entre niebla apareció un barco ballenero, que lo rescató.
Paco, inundado por muchas emociones y sentimientos, sobre todo la confusión y desconcierto, vio lo que hacían esos hombres, rudos y malolientes marineros. Allí conoció a un capitán con una cierta obsesión por una ballena blanca gigante… Al ver el medallón que portaba Paco se quiso hacer con él, así que Paco saltó del barco, y en vez de caer al agua empezó a caer de nuevo en un vació blanco y de repente llegó de nuevo a la biblioteca.

Desconcertado e impresionado por lo que le había pasado, decidió probar con más libros, y siempre sucedía lo mismo. Él pensaba que era cosa del medallón así que decidió soltarlo de nuevo en el baúl y aprendió a leer por su cuenta. Al cabo del tiempo, cuando aprendió a leer, se dio cuenta de que el medallón sólo le enseñaba a leer, la que se adentraba en el libro era simplemente su imaginación.

Le contó esta historia a sus amigos, hijos y nietos y les dijo que cada libro tiene su historia y esa historia será tal y como imaginemos, y que cada persona también tiene su historia, simplemente hay que usar la imaginación. Así que animó a leer a sus amigos, hijos y nietos y a que ellos también animasen a lo mismo. Para que vean que detrás de una portada no hay solamente hojas y letras, sino también, una historia.

Autor: Rubén Morales Heras 4º Diversificación

Un día cualquiera


Un día me levanté, era un sábado como otro cualquiera de un fin de semana, cuando pusimos la tele.En uno de los anuncios salía anunciada una película que se llama Crepúsculo y la verdad es que me llamó mucho la atención.

Pocos días después fui a verla, salí muy contenta de la película porque, aparte de que me había gustado mucho, esperaba impacientemente la segunda parte de la peli. Más tarde, para las fiestas de Navidad, le regalaron a mi amiga el libro de Crepúsculo y le pedí por favor que cuando se lo leyera, me lo dejara…

No soy de las típicas personas que se lee los libros antes de ver la película, a mí personalmente me gusta leerme los libros después de ver las películas.

Cuando me dejó el libro ya era verano, pero la verdad es que entre los estudios y las cosas que se hacen mientras estás en el colegio, no da mucho tiempo a terminarlos rápidamente, por lo menos a mí. Yo en verano es cuando más aprovecho para leer libros.

Después de haber leído el libro, saqué la conclusión de que tanto la peli como el libro son estupendos, cuando me paré a pensar y a volver a recordar frases y partes de la peli en las que me identificaba con ellas, porque era una historia de amor, odio intriga, un poco de todo… Un poco de todo de lo que puede pasar en una historia de amor – odio, como la que viven estos dos personajes “Edgard y Bella” de la saga Crepúsculo. Después también se han escrito Luna Nueva, Eclipse, amanecer y queda por traducir otra historia de esta saga al español. También se ha editado en cine Luna Nueva.

Autora: Patricia Hurtado García 4º Diversificación