
Había una vez en un niño llamado Juan. Juan era bajo y moreno. Un día a Juan le regalaron un juego, a él no le gustaba mucho esos juegos de mesa porque decía que se aburría. Un día se pusieron a jugar. Cuando terminaron, él sintió algo raro ya que no se oía a nadie, subió al piso de arriba y allí encontró a su madre planchando, llegó a su cuarto y vio que faltaban todos sus libros.Él empezó a llorar porque tenía libros de su padre y hasta de su abuelo, aparte de que a él le encantaban. Se lo dijo a su madre y ella le dijo que los había tirado porque nunca los leía. Juan le dijo que no los leía porque como ya estaba en primero de la ESO con tantos exámenes no podía leerlos.
Julia en su casa también sintió algo extraño ya que tampoco oía nada,ella subió por la escalera hasta llegar al cuarto de su madre donde estaba ella tumbada porque tenía fiebre, se lo preguntó a Juan, él le dijo que todo lo que estaba pasando era muy raro. Él se asustó tanto que decidió llamar a la policía, siguieron jugando como si no hubiera pasado nada La siguiente prueba que le propuso el juego fue que tenían que esquivar una plaga de mosquitos con un veneno que los dormían. Ellos consiguieron escapar de los terribles mosquitos, pero a Juan le picaron en una pierna, poco a poco se notaba cómo Juan se dormía. Como el siguiente turno era de Julia siguió jugando.
Juan, como no podía tirar Julia le cogió la mano e hizo como si lo tirara. En el juego la prueba fue que tenían que cruzar un puente en muy mal estado y debajo de él había un río con pirañas, el puente estaba a unos cien metros del suelo, no sabían si seria peor la caída que el golpe, o que le comieran las pirañas, para colmo cuando empezaron a cruzar el puente unos tipos muy raros con unas espadas, que parecían piratas, iban a por ellos, entonces tenían que darse prisa en cruzar el puente, pero sin caerse. Juan se despertó y Julia le contó todo lo que había sucedido, así pues empezaron a cruzarlo los piratas empezaron a cortarle la cuerda al puente, ellos al mirar hacia atrás empezaron a correr, aunque algunas tablas se iban cayendo por donde ellos pasaban justo cuando ellos iban a llegar al final, los piratas ya habían cortado la cuerda, entonces volvieron a seguir jugando ahora le tocaba a Julia, sacó un siete y llegó a la meta pero antes de terminar tuvo que hacer la última prueba que era encontrar la salida de un laberinto en el que había arañas, Juan le dijo que si se separaba sería mejor para encontrar la salida, ella se negó pero él le dijo que si estaban juntos y pillaban a uno también pillaban al otro, pero en cambio si estaban separados cuando pillaran a uno, no pillaban al otro. Ella al estar un tiempo recapacitando asintió con la cabeza, él le dijo por dónde tenía que tirar. Al estar un buen rato buscando la salida la encontró pero delante había una araña.Ella sacó su mechero del bolsillo y se hizo una antorcha con restos de ramas que había tiradas por el suelo y empezó a moverla delante de la araña, la araña se apartó y Julia siguió su camino. Más tarde llegó Juan que por suerte no le había picado ninguna araña y también pasó por el mismo sitio. Al terminar la aventura todo volvió a la normalidad y Juan y Julia recuperaron todos sus libros.
Autor: Álvaro García Palomero 1ºB
