domingo, 18 de abril de 2010

Sara y los libros


En 1845, vivía en un pequeño pueblo de Barcelona una mujer llamada Sara. Esta estaba día y noche trabajando en su granja para mantener a sus dos hijas, Claudia y María; y a su marido, Samuel. Sara tenía que ocuparse de todas las tareas de casa además de cuidar de sus hijas y también de su marido.
Samuel era un hombre muy machista y no permitía que Sara hiciera otra cosa más que ocuparse de su casa, por eso, Sara salía de madrugada a escondidas para aprender a leer gracias a una anciana del pueblo. Poco a poco, fue aprendiendo hasta que empezó a estudiar medicina.
Una noche como otra cualquiera, Sara salió a casa de la anciana como de costumbre. Esa noche Samuel se desveló y se dio cuenta de la desaparición de Sara. Así que, decidió esperarla en la puerta. Cuando Sara se dirigía a abrirla, Samuel antes de ninguna explicación, la recibió con una brutal paliza. Sara desesperada, acudió la noche siguiente y pidió consejo a la anciana; ésta le dijo que no se preocupara y siguiera estudiando.
Al día siguiente Sara habló con su marido y le explicó lo sucedido, pero Samuel no la comprendía así que le dio tal paliza que la dejó inconsciente, pero Sara no se rindió y siguió con sus estudios e investigaciones.
Dos años después de varias palizas aunque grandes progresos respecto a sus estudios, Sara convocó la primera huelga para que las mujeres españolas pudieran estudiar y tener su propio trabajo, pero pocas mujeres tenían el coraje y la valentía de Sara, porque sabían que las iban a mirar mal y sus respectivos maridos las iban a maltratar. Así que, a pesar de todo, Sara siguió adelante con su sueño: lograr que algún día las mujeres tuvieran el mismo derecho a estudiar y trabajar que los hombres.

Autora: Miriam Fernández Navarro 3ºB