
Érase una vez una familia que era muy rica y que tenía una biblioteca de libros en su casa, una vez el hijo llamado Alfonso, que no le gustaba leer y tuvo curiosidad por el libro y fue a la biblioteca y empezó a buscar un libro llamado la Casa Encantada, lo encontró puesto que estuvo un buen rato buscando, lo cogió y se lo llevo a su cuarto aunque sus padres no lo supieran, este libro era muy antiguo ya que lo escribió un tatarabuelo suyo, al día siguiente fue a leerlo, no lo encontró, se lo contó a sus padres y le dijeron que estaba mal lo que había hecho pero empezaron a buscarlo y encontraron un mapa en el que indicaba dónde supuestamente estaba el libro, y toda la familia, siguieron el mapa y fueron a parar a una casa encantada, ellos estaban un poco asustados ya que fueron a parar al sitio del titulo del libro perdido y decidieron entrar, esta casa era de dos pisos, entonces abrieron la puerta y entraron, una vez dentro oyeron voces pero siguieron hacia delante aunque todo estaba oscuro, encontraron unas flechas que indicaban que subieran hacia arriba, subieron y se encontraron un guardián y detrás de él un recipiente de
oro en el que estaba el libro, llamo a Alfonso y le dijo:
-Si quieres recuperar el libro de tu antepasado tienes que aficionarte a los libros y escribir el libro de su tatarabuelo de nuevo en un tiempo limitado.
Y él dijo:
-Sí, lo haré aunque me cueste
Adolfo poco a poco fue leyendo hasta que empezó a hacer el libro que le costó mucho, al fin y al cabo terminó de hacerlo justo a tiempo, fue de nuevo a la casa encantada y se lo entregó al guardián, este le entregó el libro de su antepasado.
A partir de esto a Alfonso le gustó mucho leer y empezó a escribir cuentos, y a aprovechar la gran biblioteca que tenía en su casa.
Autor: Miguel Dorado Trilles 2ºB
