lunes, 19 de abril de 2010

Los libros me ayudaron


Esta historia comienza en un bosque, en el que vive John, el protagonista de esta historia. John es una persona atractiva, extrovertida, demasiado charlatana, y que tiene una mala actitud tanto en clase como en casa, por eso sus padres lo han echado de casa, pues no lo querían, ya que tiene una hermana pequeña y la mala conducta de John sería un atraso en el aprendizaje de Laila, su hermana. Pero aún así, fuera de casa y sin ningún tipo de compañía, John siempre se las arregla para salir adelante. El bosque en el que vive es un bosque raro, sorprendente y sombrío, pero tiene un encanto inigualable. Lo sorprendente de este bosque son sus animales, y es que ¡todos leen libros! Incluso en sus casitas tienen una pequeña colección de sus libros favoritos. Es por esta razón por la que John ha elegido quedarse en este bosque permanentemente hasta que a sus padres se les pase el enfado. John ha intentado por todos los medios que sus padres no tomasen la decisión de echarlo, pero lo hicieron.Ahora está muy arrepentido y dice que cambiará por ellos y por su hermanita, a la que adora. Pero mientras tanto se está buscando la vida, para poder comer y sobrevivir y siempre con un libro en la mano. Para él los libros son su salvación, su entretenimiento, y hasta sus propios amigos. A veces él mismo llega a pensar que si no fuera por los libros, no sabría como sobrevivir, ya que hay libros de todo y para todos. A veces John pasa por su casa, y la extraña. Con algún dinero que recauda precisamente vendiendo libros a gente, le da para comprarse otro libro y para regalarle otro a Laila. Ella aún es pequeña y no debe de enterarse de que han echado de casa a su hermano. Siendo él el que debería darle ejemplo a ella. Laila tiene tan solo 2 años, apenas habla y camina, anda a gatas y balbucea. John empieza a leer un libro en el que por casualidad a un chico llamado Vicente al que le ocurre lo mismo que a él pero con una diferencia,es mayor de edad y tiene trabajo. John tiene 17 años, edad de trabajar pero, claro, no tiene el graduado y no está en el colegio porque lo han echado.
Un buen día, John decide mandar una carta a su casa, diciendo que cambiará definitivamente su actitud, que gracias a los libros ha aprendido nuevas formas de comportarse y pasarlo bien, sin necesidad de hacer nada malo. Esta carta la reciben sus padres, y tan arrepentidos como él, vuelven a admitir a su hijo en casa. John ahora está muy bien, pero echa en falta a sus amigos, los animalitos del bosque, a los que él mismo les inculcó a leer libros. Y para solucionar este problema iba las tardes que tenía tiempo a visitar el maravilloso bosque. Ahora a John le iba estupendamente en el colegio y sus estudios eran impresionantes, y ahora reconoce que gracias a su fuerza de voluntad y a los libros a recuperado a su familia, su felicidad y ahora tiene nuevos y maravillosos amigos que le ayudan y le aconsejan. Su hermana está más contenta porque puede ver a su hermano todos los días por casa.
Su hermana ha cumplido ya 3 años y él le está enseñando a leer, ahora sabe lo importante que es leer y quiere que su hermanita también lo sepa, porque a él se lo enseñaron sus padres y ahora se da cuenta lo bueno que es leer, cuando antes apenas le prestaba la minima atención, tanto le gustan los libros que las tardes que puede, aparte de ir al bosque va a la biblioteca, donde hace nuevos amigos y lee libros interesantes y de todos los tipos. Sus padres están ahora tan contentos con John que todos los meses le compran un libro, claro lo elige él pero con el dinero de sus padres. En el colegio, se ha ofrecido para ser el encargado de la biblioteca, y eso a su profesora le ha enorgullecido mucho.
Ahora su vida ha cambiado y él ha olvidado el pasado, lo triste quedó atrás y lo bueno que vendrá está aún por llegar. Le gustan tanto los libros porque han sido una fuente de inspiración y de salvación para llevar su vida por el camino bueno y no como antes que vivía a su royo sin pensar en nada ni en nadie, tan solo en hacer cosas malas y divertirse a lo bestia, creyendo que los libros eran un aburrimiento. Ahora también ha aprendido que no hay que criticar sin saber, sino saber y aprender a valorar. Los animalitos del bosque se alegran ahora también sabiendo que él está feliz y sabe muchas cosas más gracias a la gran importancia y sabiduría que se puede adquirir leyendo.

Autora: Sara González Godoy 2ºA