
Había una vez un río en Córdoba a las afueras en la que se encontraban peces de vivos colores, piedras en el fondo y un agua cristalina.
Los niños iban allí a jugar a la pelota y a darle de comer a los peces. Un día,llegaron a la ciudad unos nuevos vecinos que venían de un pueblo cercano y decidieron hacer un picnic cerca del hermoso río.
Llevaron todo tipo de dulces y bocadillos, se sentaron cerca del río y empezaron a comérselos.La familia quitaba los papeles y los tiraban al agua, al terminar sacaron sus coca colas y le quitaron el plástico y lo tiraron al agua, cuando ya estaban llenos se tumbaron al césped y comenzaron a tirar piedras al agua y dándole a los peces que asustados se marcharon a otra parte del río. Unos niños que pasaron por allí se dieron cuenta de que la nueva familia estaba contaminando el rio. Y le advirtieron de que el río era de todos y a la gente le gustaba ir a jugar y a darle de comer a los peces y que si seguían así,nadie les iba a aceptar aquí. Pero a la familia no le interesó aquello y le dijeron a los niños que no molestaran a la gente. Al día siguiente la madre fue a comprar al supermercado y nadie le quería atender. Luisa dijo:
-Yo no atiendo a esta familia, a saber qué hará con los briks de leche...
La mujer salió de la tienda con nada en mano y regresó a su casa muy enfadada por el comportamiento de las cajeras.
-Pedro, no sé qué le pasa a la gente que en el supermercado no me han querido atender.
-No sé, tal vez deberías hablar con ellas.
Por la tarde Carol decidió volver a la tienda y dijo:
-Luisa, qué es lo que os pasa con nosotros.
-No es porque seáis nuevos sino que Pepito y Lolito nos han contado lo del río y es muy importante para nosotros y no queremos que lo destruyáis
-Luisa, no era nuestra intención, no sabíamos nada de que ese río fuera tan especial para vosotros, en seguida iremos a limpiarlo.
Llegó a su casa y comentó a su familia lo ocurrido y fueron hacia el rio a limpiarlo todo.
Por la noche fueron al bar donde estaban todos y la familia les dijo que ya habían limpiado el río. Y todos les agradecieron lo que habían hecho.
Autora: María Sánchez Expósito 1ºB
