
Damián se levantó el día de su cumpleaños con una extraña sensación, pero optó por no hacer caso, y se levantó de la cama. Era el día en el que cumpliría once años, y estaba muy nervioso. En el desayuno, sus padres le hicieron un pastel, del que solo comió un poco, ya que sabía a rayos. Cuando se fue al colegio, iba recordando a todos sus amigos que esa misma tarde era la fiesta.
Por fin era la hora de la fiesta. Y llegaron los primeros invitados, que eran sus familiares: la tía Matilde y sus primos, sus abuelos….Cuando estaban todos, empezaron a comer la tarta. Después, le dieron los regalos. Todos eran muy bonitos. Pero le llamó la atención un libro que parecía muy viejo. Era un regalo de su abuelo.
Cuando se fueron todos, estaba muy cansado. Se fue a su cuarto, y empezó a leer el libro. Al abrirlo, sintió otra vez esa sensación extraña, pero más fuerte. Pero no le dio tiempo a reaccionar, debido a que estaba observando un mundo nuevo. Era como si… el libro lo hubiera absorbido. Era un sitio extraño. Allí estaban todos los personajes de sus libros favoritos: Mortadelo y Filemón, los tres mosqueteros, Shrek y Asno , y muchos más. Allí se hizo amigo de un montón de personajes. Le pareció increíble, pero cuando sonó su reloj, y marcaban las doce de la noche, fue como si se teletransportara, y apareció de nuevo en su cuarto. Se dio cuenta de lo que le había ocurrido, y a partir de esa noche, cada día, visita a sus nuevos amigos.
Cuando sus amigos le hablaban de los libros, él no sabía nada. Un día, empezó a leer más libros, y lo extraño era, que cada vez que leía uno nuevo, se sentía mucho mejor. Además, los personajes de sus nuevos libros, aprarecían en el misterioso mundo del libro.
Esta historia le sirvió de lección, de que los libros , además de enseñarte cosas, pueden ser divertidos. A partir de ahí, empezó a interesarse más por los libros, y se convirtió en un chico más estudioso. Según le contaba a sus amigos, al sacar buena notas, se sentía como con más energía
Autor: Emilio Arjona Ramos 2ºB
