lunes, 19 de abril de 2010

Amigas para siempre


Era se una vez una niña llamada Lucia que no le gustaba nada leer, y un día se junto con una amiga suya llamada Melania. La amiga le digo:
Lucia. ¿A ti te gustan los libros, o sea, leer?- dijo Melania.
A mí no me gusta leer lo veo demasiado aburrido. Yo prefiero jugar, divertirme etc. – dijo Lucia.
No es aburrido. Lo único que tienes que hacer es prestar atención a lo que vas leyendo y poner tu imaginación en lo que lees- dijo Melania
Todos los días se iban las dos amigas al colegio juntas, a veces quedaban a casa de alguna para jugar, pero con el tiempo se fueron haciendo mayores y claro Melania le gustaba mucho leer y cada vez que Lucía iba a llamarla para jugar Melania le decía que no porque prefería quedarse en su casa leyendo que irse a su casa a no hacer nada.
Entonces Lucía se enfadó con Melania porque no quería jugar con ella. Lucia veía que se pasaba la tarde sola en su casa aburrida. Ella estaba recordando lo que su amiga le dijo cuando eran más pequeñas y dijo:
A lo mejor puedo aprender a hacer lo que me dijo Melania. Podría probar a leer un libro interesante.- dijo Lucía.
Lucía corrió a la biblioteca de su casa que estaba llena de libros y cogió un libro un poco interesante.
Al principio ella empezó a leer, pasó una hora y dijo:
Va, yo paso de leer no me gusta es muy aburrido. Yo no sé cómo pueden leer la gente con lo aburrido que es. Yo a lo mejor no sirvo para leer libros.
Al día siguiente llamó otra vez a Melania y pasó lo mismo. Lucía se enfado y oyó a su madre que le decía a su hermano chico, David, en su habitación que leyera un libro interesante que había comprado la madre. Su hermano se negó. Entonces la madre por la noche estaba hablando con su padre y Lucía oyó que le decía la madre al padre:
¿Cómo crees que David va a leer un libro si no ve a Lucía, que es su hermana mayor, leer? - dijo la madre
Tienes razón tenemos que hacer algo – dijo el padre
Lucía ya se fue a la cama. Al día siguiente fue a la escuela y se encontró con su amiga y no se hablaron, luego fue a su casa y corrió a la biblioteca porque en la escuela recordó lo que había dicho su madre. Se cogió un libro muy interesante.
Y desde aquel momento Lucía no podía separarse de un libro y volvió a hablarse con su mejor amiga.
Cuando fue ya mucho más grande consiguió ser profesora de literatura y fue compañera de su mejor amiga Melania que gracias a ella consiguió llegar hasta donde llegó. FIN

Autora: Ana Mª García Breña 1ºA