
En junio de 1942, a Jessica le regalaron por su cumpleaños, un diario, que se convirtió en su mejor amigo y confesor, donde comenzó a contar la historia de su familia cuando penetra en refugio del ‘‘ anexo secreto ’’ en Holanda, debido a que eran judíos y tenían que esconderse. Pude sentir todas las preocupaciones y sentimientos a través del pensamiento de una niña de mi edad, que madura precipitadamente debido a la cruel experiencia a la que se enfrentaba.
Jessica nació el 12 de junio de 1929. Con tan sólo 13 años, su vida tuvo momentos muy amargos de miedo, hambre, preocupación… Tenía grandes pensamientos en su cabeza, le gustaba estudiar y era muy inteligente, pero ella lo que no sabía era que, en un futuro, su diario iba a tener tanta importancia, despertaría las más tiernas sensaciones y haría llorar a miles de personas que no hemos vivido su trágica y dolorosa vida. Jessica a pesar de sus momentos amargos, ella era optimista, al contrario que su hermana Margot, que era dos años mayor que ella y siempre tenía un pensamiento oscuro de la vida. Cuando llevaban un tiempo protegidos y lo estaban pasando mejor, fueron descubierto por los nazis, que los condujeron a un campo de concentración. Más tarde, su familia fue asesinada y a ella la acogió un nazi, pero este nazi era una persona que comprendía a los judíos y que frente a otros, parecía malvado para que no lo asesinaran, pero tenía un gran corazón. Éste se llamaba Arribert Wiesenthal, que acogió no sólo a Jessica sino a ocho niños más que estaban maltratados. Gracias a Arribert, Jessica se hizo famosa en el año 1951. Con tan sólo 22 años ganó tres títulos y siete medallas de oro por su gran historia del diario y que más tarde, ganaría mucho dinero y más títulos ya que se convirtió en unas de las mejores escritoras. No tuvo mucho éxito, nada más que dos años, porque al ser mujer no podía salir a la luz. Pero con su optimismo salió adelante, al principio un poco mal porque tuvo que someterse a ser prostituta en una taberna donde se reunían los nazis para planear sus malezas. Pero pudo salir de eso y con una cierta edad en 1961, que ya tenía 53 años, pudo decir que fue ella la autora de todos los libros del año 1951 en especial del libro del diario y pudo decir con mucho orgullo, que los libros fue lo que a ella le hizo feliz y lo que pudo hacer que viviera una fantasía en un mundo real y que nada ni nadie la derrumbaría porque junto a ella estaba lo mejor, letras, páginas y un hombre con un gran corazón. Con esta historia he querido decir, que estés en la situación que estés, los libros pueden ser muy útiles y hay que animarse a leer, y si no sabes escribir tener la esperanza y empeño en hacer lo posible como muchas de las mujeres que en sus tiempos no han podido disfrutar de una escuela como la que muchos jóvenes de ahora no aprovechan y que se arrepentirán todos los que no sepan valorarla.
Autora:Raquel A. Solé Gómez. 1º A.
