
Empezaba el verano, había suspendido dos, lengua y matemáticas. Si hubiese sido una no estaría aquí en mitad del verano en mi casa sin tele, sin ordenador… Mis padres me habían amenazado, me dijeron que si no aprobaba se iban de vacaciones solos, cumplieron su amenaza y ahora me veo solo y aburrido sin ganas de estudiar. Después de esto llamaron mis padres, yo todo ilusionado creyendo que se habían arrepentido, fui a contestarles pero solo era para decirme que en el frigorífico tenía un tupper-ware de lentejas, sí, esas lentejas agrias que no las quiere ni el perro. Entonces preferí hacerme un sándwich; tras eso me puse a estudiarme las formulas de matemáticas, estuve diez minutos y me quedé durmiendo de lo interesante que era. Entonces me di cuenta de que cada día me gustan más las matemáticas, rato después llamó la vecina que por solidaridad me trajo una tortilla de patatas que yo cogí con ansias. La historia se repetía casi todos los días, bueno los días que no me traía tortilla me pedía una pizza y punto.
A principios de agosto empecé a ponerme las pilas por que no quería repetir tercero, yo quería seguir con mis colegas, hasta el fin del mundo. Tras hacerme mil resúmenes de lengua y copiar dos millones de veces las formulas de matemáticas me lo aprendí todo letra por letra. Entonces mi padres que habían venido unos días para hacerme reservas de comida para un mes, sí, se volvían a ir sin mí. Al ver que me lo sabia todo me dejaron el ordenador, pero me dijeron que como no aprobara, se me iba a olvidar de cómo era la calle por la noche con la de sábados que me iba a quedar castigado. Al día siguiente se fueron otra vez hasta finales de agosto, estuve todo agosto sin hacer nada pasándome el día tumbado en el sofá y escuchando música. Tenía pensado volver a estudiarme todo por que no me acordaba de nada, en septiembre ya que la recuperación era el día 7,la vecina se había ido así que me tuve que alimentar de las lentejas esas congeladas que estaban asquerosas pero tenían su gustillo. Tras llegar septiembre me puse a estudiar todo de principio a fin. Todo era por los colegas, cada vez que me aburría, pensaba en los colegas. Al llegar en día 9 me dijeron las notas y en las dos tenias un 5 y me di cuenta que aunque lo haga por los colegas no voy a conseguir notables, pero lo importante es que sigo con los colegas hasta el fin.
Autor: José M. Gómez Baena 3ºB
