lunes, 19 de abril de 2010

El asesino y el libro



Corría el año 1919 en Jerusalén donde existía una sociedad secreta de asesinos, el credo de los asesinos. Un asesino de esta organización llamado Altair, era un culto asesino, ya que desde su infancia había leído libros. Altair era considerado el mejor asesino de todo el credo, su habilidad con la espada y las armas eran impresionantes, tanto como su habilidad para saltar y trepar por el medio urbano, pero su arma secreta con la que solía matar sigilosamente, era una pequeña hoja que le salía de la manga.

Un día durante una misión secreta en una pelea contra los templarios, murió un compañero por su culpa. Debido a esto, el jefe del credo, por no matarlo, lo bajó al rango de principiante y le quitó parte de su equipamiento. Para recuperarlo debería realizar una misión muy especial, tenía que matar a un importante hombre de los templarios, portador de un libro muy importante para evitar la guerra con los templarios. Ese hombre se encontraba en otra ciudad llamada Damasco. La zona de la ciudad en la que se encontraba ese hombre estaba fuertemente vigilada por soldados, por lo que Altair debería infiltrarse para planear su ataque.

Primero mató a los arqueros de los tejados, luego se infiltró entre la gente haciéndose pasar por monje, debido a su capucha y su vestimenta blanca. Al tener a su alcance al templario lo apuñaló por la espalda con su hoja oculta secreta y salió huyendo por los tejados de las casas con el libro en sus manos.

El libro contenía información vital sobre los asesinos del credo, por lo que podía evitar la guerra con los templarios, ya que los asesinos tenían las de perder debido a su bajo número de soldados…

Autor: Aarón Toledano Salas 4ºDiversificación