
Alberto, tiene 10 años, era rubio, bajito y con los ojos azules como el mar. Su pasión era la lectura y parte de esa pasión que sentía era por su gran timidez. Le costaba mucho jugar con otros niños y la mayoría de su tiempo libre lo empleaba leyendo. Le gustaban todo tipo de libros: aventuras, acción, cómic, etc. Cada año llegaba a su pueblo la feria del libro y Alberto ahorraba durante todo el año el dinero que le daban sus abuelos, sus padres, sus tíos para comprar libros. Cuando le preguntaban que quería para su cumpleaños les decía que libros. Un año en la feria del libro, Alberto estaba buscando que libros compraría ese año y de pronto le llamó mucho la atención la portada de un libro de aventuras y decidió llevárselo a casa. Por la noche antes de dormirse se puso a leer el libro y estaba tan entusiasmado por la historia que contenía el libro que estuvo casi toda la noche leyendo hasta que lo terminó. A la mañana siguiente cuando se despertó y abrió el libro tenía otra historia totalmente distinta a la que él había leído la noche anterior. Y así sucesivamente, cada vez que Alberto terminaba una historia el libro la cambiaba por otra, era un libro mágico. Gracias a ese libro Alberto le fue enseñando el libro a todos sus compañeros de colegio, y ellos que estaban todo el día en la calle jugando, se interesaron por la lectura, y así fue ganando amigos y ya su tiempo libre no solo lo empleaba en leer sino también jugaba con sus nuevos amigos. Y así perdió esa gran timidez que tenía.
Autora: Laura Pedrajas Luque 1ºA
